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Prefacio del Traductor
Luego del éxito taquillero de la película “Harry Potter y la Piedra Filosofal” se ha levantado un debate interesante tanto en los círculos cristianos como en los medios que tienen que ver con la educación de niños y adolescentes, debido al interés inusual que tanto los libros de la autora J. K. Rowling como la película basada en el primero de estos libros ha causado en el mundo infantil.
Según la prensa inglesa, la película ha ocasionado que escaseen los búhos en Inglaterra, ya que está de moda que cada niño tenga una de estas aves como mascota, luego de la película. Y siendo la demanda de esta literatura, aparte de la película, un fenómeno de tan grande magnitud, algunos profesores se alegran de que esta serie de libros fomente el interés en los niños que no son dados a la lectura. Sin embargo, otros grupos de educadores temen que los niños simpaticen por completo con el estilo de vida de los personajes de la obra, y terminen abrazando la magia o la hechicería. En ese sentido, hay grupos que apoyan por completo esta serie de libros y su película, y hay otros grupos que prohíben totalmente lo que tenga que ver con esta serie infantil.
En ese sentido, los creyentes en Jesucristo que amamos las Escrituras y la Verdad, ¿qué opinión tenemos al respecto? Pero más importante, ¿por qué tenemos esa opinión? ¿En qué basamos nuestra posición? ¿En el consenso general o en los principios bíblicos?
El artículo que presentamos a continuación trata esta discusión con una profundidad de pensamiento adecuada, y sobre todo, se basa en los principios bíblicos de las Sagradas Escrituras. Su autor es Matthew McMahon, un creyente miembro de la Iglesia Bautista Emmanuel, en Boca Ratón, Florida.
Matthew McMahon es un gran lector de la literatura puritana, y ha escrito algunos artículos sobre el tema de los puritanos que podemos encontrar en la página de Internet http://www.apuritansmind.com Para los interesados en leer el artículo original en inglés, pueden verlo en el siguiente enlace: http://www.apuritansmind.com/ChristianWalk/McMahonHarryPotter.htm
Como traductor del presente artículo me tomé la libertad
de hacer notas al margen con el fin de explicar al lector hispano el contexto
de algunas frases, ideas o conceptos que McMahon expresa en su artículo,
ya que aunque son bien conocidos en el círculo de lectores norteamericanos
para los cuales él escribió, sin embargo para algunos hispanos
merece la aclaración del significado de estas frases en la mente
del autor.
J. Arturo Pérez
arthur_pink@hotmail.com
26 de diciembre de 2001
¿Es Harry Potter realmente necesario?
Por C. Matthew McMahon
Traducido por J. Arturo Pérez
¿Qué hubieran pensado los puritanos acerca de Harry Potter y la Piedra Filosofal ? Esta es una pregunta más intrincada y compleja de lo que mucha gente “con-mentalidad-puritana” pudiera llegar a admitir. Me imagino que la mayoría de la gente “con-mentalidad-puritana” del siglo XXI rápidamente trataría de tomar como base los escritos del pensamiento puritano del siglo XVII para colocar a Harry Potter dentro de las más hondas profundidades del infierno mismo. Supongo que podemos imaginar que si J. K. Rowling hubiese vivido en la Inglaterra del siglo XVII, o en los inicios de la América colonial, y hubiese escrito libros semejantes en aquellos tiempos, ella hubiera sido completamente azotada, puesta en un calabozo o cárcel, multada por una enorme cantidad de libras esterlinas, y sus libros de Harry Potter se hubieran quemado públicamente en la plaza de la ciudad. Aún después de tal aseveración puedo oír las multitudes puritanas vitoreándome, ¿verdad? No estoy tan seguro.
A lo largo de los últimos dos años la popularidad de los libros de Harry Potter ha escalado en ingresos brutos hasta el punto más alto de todos los tiempos en el segmento de libros infantiles; o al menos, eso dicen. Tanto padres como hijos se apresuran dentro de la librería de su vecindad para buscar la más reciente versión de Harry Potter tan pronto llega a las librerías. Harry Potter es el personaje que representa un joven “prospecto a ser mago” en los libros infantiles de J. K. Rowling. Sin embargo, yo siempre he sido muy parco para aceptar cualquier cosa que el pueblo americano, y mucho menos el mundo en general, encuentre que está de última moda. Cuando la sociedad secular encuentra algo que es supuestamente entretenido y aceptable “masivamente”, las cejas de los cristianos deben levantarse como las de Mister Spock . Yo he conocido poco acerca de Harry Potter desde que apareció en el escenario de la literatura infantil, así que, en mi deseo de hablar inteligentemente acerca de la controversia detrás de estas historietas, fui a ver la película que está basada en estos libros. Mis intenciones estaban basadas en el estudio, y deseaba adquirir algún conocimiento de la controversia obteniendo mi información directo de la boca del caballo sin tener que leer por completo 7 libros infantiles .
En primer lugar, permítanme hacer la crítica a la película de acuerdo a sus estándares materiales. En pocas palabras, fue una entretenida película de 3 horas, muy bien hecha de principio a fin, interpretada perfectamente por cada uno de sus personajes, y los efectos especiales son realmente impresionantes. ¿Es esto un voto a favor de la película? Realmente, no. Algunas de las peores películas que podemos imaginar han tenido sin excepción todos estos atributos. Sin embargo, como película, en sentido general, puedo entender por qué las masas son atraídas a este éxito taquillero de Hollywood. Aún así, debemos tener en mente que ese mundo secular es siempre atraído a los conceptos e ideas que son a fin de cuentas seculares – cosas que están desprovistas de la santidad de Jesucristo.
Mi deseo es entrar en este tema a través de los ojos puritanos (yo equiparo la mayoría de las cosas que los puritanos creyeron como completamente bíblicas teológicamente hablando, así que creo que estoy pisando un terreno sólido cuando formulo mi pregunta de esta manera). ¿Qué tipo de acercamiento hubieran tenido los puritanos para criticar esta película? Si los puritanos hubiesen estado vivos al día de hoy (Love, Perkins, Owen, Watson, Henry, etc.) ¿les hubiera molestado ver la película de Harry Potter? Yo creo que ellos la hubieran visto, de la misma manera en que ellos leerían el libro de Darwin “El Origen de las Especies…” ¿Por qué? ¿Digo esto porque yo la fui a ver y deseo justificar mis acciones? Esa no es la razón en lo absoluto. Personalmente yo no escucharía la opinión de nadie acerca de ninguna cosa de lo cual esta persona no tenga la menor idea. Y no es suficiente con tener principios bíblicos cuando el conocimiento para aplicar estos principios es simplemente el ambiente estéril de la mente en lugar de la activa matriz del mundo en que vivimos. Para saber lo que la Biblia dice en contraste con los principios que la serie de Harry Potter propaga no es suficiente con comprometer a la madre en su trabajo, o al niño en el salón de clases. De hecho, la semana pasada escuché a una madre judía confrontando en este tópico a alguien que profesa ser cristiano. La madre judía quería saber si esta persona llevaría su niño a ver la película de Harry Potter como ella lo había hecho. El cristiano inmediatamente respondió diciendo “yo trato de mantenerme lejos de las tinieblas o de las cosas que son ocultistas.” ¿De veras? El no tiene ningún problema disfrazando a sus hijos para que salgan en Halloween . Basta decir que la madre judía ganó la conversación, de manera elegante, y con mucho tacto.
Esto no significa que nosotros debemos ver pornografía para saber que la pornografía está mal. Eso lo damos por sentado. ¿Por qué entonces no podemos dar por sentado a Harry Potter? Porque el tema que trata no es nuevo, y no es necesariamente malo en sí mismo. Esto lo veremos en un momento.
Necesitamos ponernos nuestro sombrero de pensar, disponer nuestra “lógica rameana ”, y mantener nuestras Biblias abiertas con una mentalidad de puritano.
Permítanme comenzar por aclarar de qué yo no voy a hablar. La proposición en discusión no es acerca de si Harry Potter y sus influencias ocultitas son malas para los cristianos. La Biblia está repleta de influencias ocultistas, brujas, dragones, Satanás, y cosas semejantes. Su presencia en la Biblia no nos lleva a nosotros a tirar la Biblia en la basura. Harry Potter está lleno de imágenes ocultistas, pero eso en sí mismo, no debe hacernos tirar la película a la basura. En censuras, los cristianos muchas veces tienen el hábito de censurar lo que a ellos no les gusta en lugar de censurar las cosas basándose en el pensamiento lógico y bíblico. Los cristianos simplemente no van tan lejos como deberían. ¿Acaso deberían los cristianos apoyar de cualquier manera a las salas de cine que presentan tales cosas? ¿Deberían ellos contribuir siempre con Hollywood en cualquier sentido y mirar la televisión, comprar DVDs , etc.? En este punto una pregunta más adecuada sería “¿Cuán hipócritas serán realmente los cristianos que condenan a Harry Potter de entrada por los elementos que contiene?” Una cosa es apelar a tu propia conciencia, y otra muy distinta es que establezcas un estándar para todos los cristianos. Si a ti no te gusta Harry Potter, y crees que es pecado ver la película o leer los libros, entonces abstente de ellos a toda costa. Pero ten una razón para hacerlo. Por ejemplo, la mayoría de los cristianos no tienen dificultades en justificar su placer en ver algunas películas como la serie de Star Wars (La Guerra de las Galaxias) con sus principios budistas, Cast Away (Náufrago) con su filosofía completamente atea, La Bella y la Bestia de Disney con su magia y hechicería, para no mencionar a Aladino con su ladrón como personaje principal, Hércules y su mitología pagana, y el Mago de Oz con su bruja “buena” y zapatillas mágicas. ¿Qué podemos decir de las Crónicas de Narnia con su armario mágico, magia blanca, monstruos mitológicos con cuerpo de león y cabeza de águila, hombres lobos, sátiros , demonios, árboles fantasmas, duendes, gnomos, animales que hablan, o cualquiera de los Grimm’s Fairy Tales (Cuentos de Hadas de Grimm ), o cosas por el estilo? “Todo eso es diferente”, dice un cristiano. Yo digo, “¿por qué dices que esto es diferente?” Hay algunos cristianos fundamentales quienes simplemente tiran por la ventana todo tipo de material de “Hollywood”, como también los libros de Narnia, porque estos cristianos mezclan la idea de contenido y mensaje. Yo puedo decir esto porque muy temprano en mi propia vida cristiana dije las mismas cosas; no podemos leer las Crónicas de Narnia porque contiene brujas, demonios, y cosas semejantes. Pero si voy a tirar todo esto a la basura, entonces realmente necesito echar otra mirada a la misma Biblia. Las Escrituras relatan las actividades de brujas, demonios, espíritus, dragones, bestias con múltiples cabezas, criaturas semejantes a escorpiones que atormentaban a los hombres, canibalismo, muertes crueles y horribles por ahorcamiento, espada, hirviendo en aceite, despedazados por leones, y una hueste de pensamientos y acciones atroces. Detalla la obra del maligno gráficamente, y registra guerras de todos los tipos y tamaños, incluyendo la guerra espiritual. Habla de cada calamidad humana y demoníaca detalladamente, y algunas veces, grotescamente detallada (recuerden al joven David cortándole la cabeza al gigante Goliat.) Casi siempre no deja nada a la imaginación. “Espera un minuto”, dice el lector, “de ninguna manera puedes comparar la Biblia con Harry Potter. ¡Debes estar loco en hacer tales aserciones! ¡El mensaje de la Biblia es muy diferente al de Harry Potter! ¡Para nosotros la Biblia es la Palabra de Dios! ¡Es única en su clase!” Mi respuesta a esto sería, “¿Pensé que estábamos hablando de contenido, no de mensaje?” Harry Potter contiene elementos de ocultismo: brujas, magos, pociones, dragones, unicornios, escobas voladoras, y cosas por el estilo. Bueno, también la Biblia contiene lo mismo en muchos pasajes, pero nadie hubiera pensado en tirarla simplemente por el contenido. En la versión KJV de la Biblia, en Números 23:22; 24:6; Deuteronomio 33:17; Job 39:9-10; Salmos 29:6; Salmos 92:10; y finalmente en Isaías 34:7, nosotros encontramos referencias a unicornios. En Éxodo 22:18; Deuteronomio 18:10; 1Samuel 15:23; 2Reyes 9:22; 2Crónicas 33:6; Micaías 5:12; Nahum 3:4; y Gálatas 5:20 encontramos referencias de hechicerías y brujas. En Hechos 13 encontramos hechiceros. En Ezequiel 13:6-7; 21:21-22 y Hechos 16 encontramos adivinación. En el Salmo 91:13; Isaías 27:1; 51:9; Jeremías 51:34; y a través del libro de Apocalipsis, encontramos dragones en abundancia. ¿Debo seguir? ¿Dicta el contenido mismo lo que debemos guardar y lo que debemos tirar?
Toma un respiro, da un paso atrás, y piénsalo. Si sólo el contenido, sin la primacía del mensaje, es la regla y guía para nosotros disfrutar de ver una película, o de leer un libro, entonces el Apocalipsis de Juan (el último libro del Nuevo Testamento) es tan ofensivo como la película de Harry Potter. ¡Habla de un libro con imágenes! Recuerda, estamos hablando de imágenes y contenido en este caso, no hablamos del mensaje del libro. Pero, deberíamos estar pensando acerca del mensaje y significado detrás del contenido, y el uso del contenido como nuestro punto clave. Entiendo que debemos establecer cierto marco de referencia en esta discusión. Ningún cristiano debe leer novelas de romance pornográfico, ni debe estar viendo telenovelas abierta y obscenamente ofensivas. De la misma manera, los niños más jóvenes no deben ser expuestos a la lectura de aspectos caníbales relatados en la Biblia, o quizás algún pasaje suicida (Ahitofel, Judas, etc.). Los padres deben discernir cuándo y cómo ellos van a introducir temas difíciles, o temas incómodos de explicar a sus hijos, aún cuando vienen de la Escritura misma. (Los Rabinos de Israel todavía guardan a sus hijos de leer el libro de Cantar de los Cantares de Salomón a causa de su narración tan gráfica acerca de la sexualidad, hasta que sus hijos tienen una edad suficiente como para manejar esta información de forma madura.) La Biblia está llena de temas difíciles e incómodos de tratar. En cuanto a contenido, esto es igualmente cierto de la película de Harry Potter. Pero debemos ver el mensaje, y no solo el contenido o las imágenes.
Creo que los puritanos del siglo XVII estarían igualmente de acuerdo en que la lógica debería ir en este sentido: Necesito entender el mensaje detrás de Harry Potter y no sólo el contenido de Harry Potter, en la misma forma que necesito saber el mensaje detrás del Apocalipsis de Juan. Debo saber lo que el libro de Apocalipsis transmite en su mensaje y alcance, por qué fue escrito, quién yace detrás de su autoridad; no solamente los hechos concernientes a la presencia de diablo, el falso profeta, bestias de múltiples cabezas, bestias cubiertas con ojos, dragones voladores, cuatro jinetes que vienen a devastar la tierra y sus habitantes, etc., etc. ¿Debería ser echado fuera el Apocalipsis de Juan por su contenido, basándonos en su contenido solamente? De hecho, debido a estos mismos elementos que acabamos de mencionar, el libro de Apocalipsis fue uno de los últimos libros en ser aceptados en el canon bíblico. Estoy agradecido que Dios sabia y providencialmente ayudó a esos hombres a ver más allá del contenido del libro de Apocalipsis y mirar el mensaje de este libro. Creo que es más vívido y fantástico que Harry Potter por mucho, tanto en contenido como en las imágenes que presenta. Pero a causa del mensaje, y la autoridad detrás del mensaje, nunca me apartaré de Apocalipsis, y mucho menos de la Biblia completa sin importar cuán gráfico o incómodo sea su contenido.
Ahora que hemos aclarado lo que podría confundirnos, vamos a movernos a lo que importa: el mensaje de Harry Potter. En este punto, en ciertos aspectos, los puritanos tendrían un día de campo con el confuso mensaje de Harry Potter. No estoy en capacidad de comentar acerca de ninguna de las aventuras que Harry Potter y sus amigos magos tuvieron después en la Escuela Hogwarts de Hechicería y Magia las cuales son narradas en los demás libros que aparecen en el mercado. Puedo decirles que el mensaje de Harry Potter y la Piedra Filosofal es bastante diferente de lo que pensé que sería antes de ver la película. Yo había estado preparado para mandar a Harry Potter y sus amigos al horno del infierno, como cualquier buen “cabeza de puritano” del siglo XXI hubiera querido hacer. Pero después que terminó la película, mi opinión cambió en cierta manera (y digo en cierta manera). No se ve prácticamente ningún mensaje franco y abierto; al menos en la película. Este punto aislado debería ser guardado de los niños. Los cuentos para niños, aún cuando sean moralmente recomendables, deben ser abiertamente claros (como Grimm’s Fairy Tales, pero tengan discernimiento aquí). El mensaje de Harry Potter no fue claro en lo más mínimo. Fue más una amalgama de ideas morales, combinadas todas juntas bajo el papel de este joven mago, sus dos amigos, y la escuela de hechicería y magia. La película enseña valentía, auto negación, coraje, amistad, respeto, lealtad, y otras virtudes. También enseña a los niños apoyarse en la mentira, a hacer trampa, a matar, a tomar venganza, a actuar con hipocresía, y les muestra el poder de la hechicería (cuyo término es realmente un término griego que significa “manipulación”) ; prácticas todas muy pecaminosas. Harry y sus amigos no sólo aprendieron a ser amables y amistosos, sino que ellos utilizaban cualquier que pudieran, incluyendo magia y hechicería, para conseguir sus objetivos. Fue una mezcla descarada de ideología relativista y ética situacional; el escenario del viejo lema “el fin justifica los medios”. Pero principalmente, y francamente, la película enseña que la gente debe decidir si uno quiere ser bueno o malo. Cómo uno viene a definir esto es otra cosa. El mago maligno en la película dice que no existe ni el bien ni el mal, solo el poder. (¿Budista? ¿Nueva Era?) ¿Es esto lo que Harry cree? ¿Es esta la verdad? La película nunca nos dice si esto es correcto o incorrecto. Nos deja a nosotros decidir. Deja a los niños decidir. En el mundo de Harry parece que esta es la norma. La película también tiene un elemento que señala el dedo y manotea con el puño a cualquiera que se oponga a lo que significa magia y hechicería. (¿Es esto conveniente?) A Harry se le dice que a la gente que desaprueba estas cosas se le llama “muggle ”. Si este tema se trata en los libros, creo que es una manera muy dañina e intolerante de posicionar los libros en contra de la opinión de aquellos que piensen que los libros, o la película, son inadecuados para los niños. Por favor no me malinterpreten – tengo la firme convicción de que Harry Potter no es para niños en ninguna manera, forma y figura. (Luego abundamos más.) Pero la amplia aceptación de este personaje y su franca oposición a los “mugglers” es una nota importante que hay que tener en mente cuando los cristianos concientemente rechazan los libros y la película, y son etiquetados como “mugglers” por los niños que leen tales libros. (¿Cuál es este mensaje?)
Ya que la película de Harry Potter parece ser un conglomerado de ideas buenas y malas, de emociones, pensamientos e intenciones, ¿deberían los niños ser expuestos a eso? Quizás hay algunas preguntas de orden. Ya respondí la pregunta de si Harry Potter debe ser tirado fuera porque la película contiene representaciones del ocultismo. Creo que ese no es un problema a plantear cuando vemos en escena algunas narraciones bíblicas. Nadie va a ver a Harry Potter con el fin de consultar a un médium o canal de espíritus. Pero el mensaje de Harry Potter, o las sutilezas ocultistas y malignas que propaga y enseña a los niños es otra cosa. Debemos preguntarnos, “¿Acaso Harry Potter y la Piedra Filosofal enseñan y propagan acciones pecaminosas?” O, “¿contiene Harry Potter y la Piedra Filosofal una cantidad de impiedad e inmoralidad anti-bíblica suficiente como para causar un daño espiritual y moral a cualquiera que la vea? La respuesta a estas dos preguntas es “sí”, en el caso de los niños, y hasta de algunos adultos con una mente muy simple. (No es mi intención faltar al respeto de nadie con esto.) Los niños son demasiado impresionables y enseñables en las cosas de la carne, como para nosotros proveer más para su carne. Ellos deben ser protegidos de tales enseñanzas como el relativismo, ocultismo y conductas pecaminosas. Nosotros no tenemos que enseñar a los niños a comportarse mal. ¿Por qué tenemos que llenar sus cabezas con más ideas ocultistas que más adelante les hará desear más el estilo de vida de Harry Potter? ¿No sería “chévere” tener el poder Harry? Ciertamente los niños piensan de esta manera, y ciertamente Potter los va a dejar con una impresión indeleble de intentar obtener lo que ellos puedan en la vida real a través de esta figura de fantasía.
Si quitamos toda la fantasía (los unicornios, magos, varitas mágicas, hombre-lobos, escobas voladoras, y este tipo de cosas) debemos lidiar con el mensaje que queda. Es un confuso mensaje sutil. Por un lado es difícil establecer lo que la película de Harry Potter está enseñando abiertamente. Por otro lado está introduciendo de manera ingeniosa ideas ocultistas y demoníacas a las masas. Cuando salimos de la sala de cine, ¿acaso la película de Harry Potter y la Piedra Filosofal nos hace odiar la hechicería y la actividad demoníaca, como deberíamos? ¿O más bien nos deja con una cálida sensación turbia de que hemos disfrutado una buena película? ¿Estamos nosotros discerniendo lo suficiente como para saber que una cálida sensación turbia no es el sentimiento que los cristianos deben tener luego de ser expuestos a las ideas ocultistas de la vida real de la astrología, adivinación, invocación a los muertos, y cosas semejantes?
Muchas veces las sutilezas con las que presentan estas historias a los niños en tales películas o libros de fantasía ocasionan una continua insensibilización hacia las ideas que muestran. Las ideologías en Harry Potter y la Piedra Filosofal estimulan las emociones y hacen que uno pase por alto el escrutinio de una mente racional basada en la Biblia – algo que los niños de nuestra generación tienen en muy poca medida como prioridad. Cuando una película como esta es colocada ante el niño insensibilizado, las visualmente rápidas y excitantes escenas capturarán fácilmente su corazón de inmediato – especialmente con la mezcla de personajes adorables y sus relaciones entre sí. Esto hace que los niños pasen por alto el mensaje sutil y disfruten la aventura.
¿Qué hacemos con Dios en Harry Potter y la Piedra Filosofal? Dios…, bueno, ¿dónde está Dios en todo esto? De hecho, la única mención que escuché de Dios fue cuando se pronunció el nombre del Señor profanamente por un jardinero que estaba trabajando en el patio del castillo. Aparte de eso, Dios está totalmente fuera de la película. ¿Qué enseña esto? Enseña que Harry y sus amigos pueden pasar un buen rato coqueteando con el mal llamándolo “bueno”, sin saber jamás cuál es el estándar para el bien, aparte de su propio relativismo. Tampoco tenían que preocuparse por un juicio luego de esta vida. De hecho, vimos algunos fantasmas en la película lo cual sugiere que el propósito o fin último en este mundo no está vinculado a la vida en el más allá. Parece que no hay infierno, ni cielo, ni juicio, ni consecuencias para tus acciones (excepto, quizás, por lo que sucede aquí y ahora).
Mucha gente ve a Harry Potter y la Piedra Filosofal como una representación de buenos versos malignos. Esta es la excusa que generalmente se usa para decir que la película está “bien”. Pero, ¿es realmente una película acerca del bien y del mal? No, realmente no. Es una película acerca de la lucha por el poder. Es una película acerca de un mago maligno que lucha contra Harry Potter – otro mago maligno. ¿Cómo es que Harry es malo? Bueno, sabemos por la Biblia que toda hechicería es abominable a Dios. Si esto es así, ¿cómo podríamos justamente decir que Harry es bueno? ¡Harry es un brujo! Este es el tipo de mezcla confusa de las historias fantásticas llenas de estas imágenes que nos insensibilizan contra la real maldad de la hechicería y las ideas ocultistas. Los niños son capaces de salir con la idea de que el ocultismo es aceptable y que no está en franca oposición al carácter santo de Dios.
Después de decir todo esto, lo que me llevo de Harry Potter y la Piedra Filosofal yace en dos áreas. Primero, bíblicamente, no hay justificación, en ningún momento, para dar un “Okay cristiano” a las actividades ocultistas. La fantasía es una cosa, pero el ensalzar el ocultismo de la vida real es otra cosa completamente diferente. En este sentido, la Biblia tiene mucho que decir condenando todos estos tipos de actividades demoníacas (Éxodo 22:18; Deuteronomio 18:10; 1Samuel 15:23; 1Cronicas 33:6; Micazas 5:12; Gálatas 5:19-20). Los niños deben ser protegidos completamente de la influencia de tales ideologías ocultistas. No deben ser expuestos a Harry Potter de ningún modo. Los padres cristianos deben ser lo suficientemente maduros para entender que sus hijos deben ser resguardados de las ideas ocultistas dentro de lo que humanamente sea posible (esto incluye películas de Disney, algunos cuentos de hadas como los de Grimm’s Fairy Tales, muchas caricaturas que pasan los sábados por las mañanas, y otros cuentos de niños que ensalzan este tipo de cosas. No nos detengamos simplemente en Harry Potter, vamos a tener discernimiento con todos los libros y películas dirigidas a los niños.)
También los niños deben ser protegidos del uso explícito de la mentira, la trampa, robo, y cosas semejantes que Harry Potter y sus amigos utilizan como un medio para conseguir sus objetivos en esta película. La ética situacional ya está dentro de las almas de los niños desde su nacimiento. Los niños ya saben cómo ser malos. Ellos nacen pecadores (Salmos 51:4). Antes bien, en lugar de colocar estos pecados en algo que sería atractivo para ellos (como esta película), ellos deben ser enseñados a aborrecerlos. Esto puede incluir también la serie de C.S. Lewis El León, la Bruja y el Guardarropa, hasta que los niños estén en una edad donde ellos puedan responsable y bíblicamente discernir la realidad de tales cosas en comparación con la fantasía de tales cosas. Así que para resumir esta primera censura contra la película, los niños no deben ser expuestos a ningunas actividades ocultistas sin importar cuán inocente parezca ser representado (si, esto puede incluir caricaturas como las películas de Disney. Recuerden, ¡no seamos hipócritas acerca de todo esto!) Yo optaría por mantener a los niños alejados de Harry Potter por las razones mencionadas, y por el uso de sutiles ideas ocultistas que pueden hacer que la magia sea aceptable y se ponga de moda.
En segundo lugar, ¿qué hacemos con los adultos? ¿Pueden los adultos cristianos ver la película de Harry Potter y la Piedra Filosofal? Yo contestaría con un contundente y rotundo “No”. Como cristiano responsable y maduro tengo la capacidad de discernir lo que es bíblicamente correcto de lo que es demoníacamente incorrecto. Entiendo las sutiles diferencias entre la fantasía y realidad – algo que los niños no pueden hacer. Tengo la facultad de diferenciar qué es real y qué no lo es. Sé bien cuando Harry y sus amigos desobedecen abiertamente la autoridad que está por encima de ellos; puedo decir cuándo ellos están usando medios malignos o ética situacional para obtener sus metas, etc., etc. Yo no creo que pequé cuando vi la película, como tampoco creo que pequé cuando vi La Guerra de las Galaxias, La Bella y la Bestia, o las Crónicas de Narnia, o cuando he comido cereal Lucky Charms . Soy capaz de distinguir la fantasía de la realidad. Soy capaz de discernir el mensaje y el significado de la película y luego medir su efecto en mí, y lo mismo de un inofensivo cereal para el desayuno como Lucky Charms o Boo Berry . En el caso que nos toca, de ver la película de Harry Potter, salí más conciente de las sutilezas del ocultismo, y cómo J. K. Rowling lo está colando dentro de las vidas del pueblo americano. De igual manera en el pasado me llegué a dar cuenta de esta misma táctica cuando un espectáculo para niños llamado “Los Pitufos” era transmitido años atrás (magia, duendes, magos, etc. – más de lo mismo.) Soy capaz de discernir entre estas cosas, comerme el alimento, y echar los huesos. Soy capaz de encontrar la parte moral de la historia y tirar afuera la parte ofensiva. Sin embargo, si yo solía estar en actividades ocultistas en mi pasado, el ver a Harry Potter pudiera incitar mi alma a tener malos pensamientos y acciones equivocadas, provocando despertar en mí lo que Cristo está mortificando en mí. Eso sería pecado. Aquí debemos ejercitar la libertad de conciencia y decir con el apóstol, “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.” (1Co.6:12)
Los cristianos adultos deben decidir qué cosas permitirán entrar en sus mentes y por qué. ¿Puede Harry Potter ser un medio de entretenimiento para los cristianos adultos? Creo que puede serlo. ¿Puede ser esta película un medio para herir a cristianos débiles o sin discernimiento? Si, también esto es cierto. Si acaso hay alguna duda de una forma u otra, entonces el cristiano que dude debe decir “lo que no proviene de fe es pecado”, y que no peque.
En tercer lugar, creo que hay un punto mucho más importante que
mencionar. Es este: ¿Es Harry Potter realmente necesario? J. K.
Rowling ha creado un emocionante y adorable personaje para ser visto en
su cuento infantil. Pero, ¿acaso el mundo necesita que Harry Potter
le enseñe las pocas ideas moralistas dispersas que aparecen en la
película? No lo creo. Si yo fuera a enseñarle a un niño
el significado del bien y del mal, Harry Potter y la Piedra Filosofal no
sería mi primera opción para lograr mi propósito.
Existen otras obras infantiles muy superiores, con la misma emoción
y aventura, considerablemente más fantásticas, significativamente
más precisas y prácticas que enseñan a los niños
el significado del bien y del mal. El opinar favorablemente hacia ver la
película de Harry Potter con el propósito de “ayudar a los
niños a discernir entre el bien y el mal” constituye un argumento
muy débil. Toma una copia de “Los Cuentos de Hada de Grimm”, o mira
uno de esos programas tontos de la serie Veggie Tales . Estos van más
rápido al punto de forma clara cuando deben enseñar a los
niños ciertas ideas o aspectos morales. Pero lo mejor y más
importante, es que debemos animar a los padres a que saquen el tiempo de
estudiar sus Biblias, que digieran el material contenido en las Escrituras,
y que les enseñen a sus hijos en su rol de cabezas de su hogar.
Quizás haríamos menos visitas a las salas de cine, o a las
tiendas de alquiler de videos, si fuera de esta manera.?