Por el Dr. Jim Vineyard
Traducido por Calvin George
CONTENIDO:
CAPÍTULO 1 - EL ARREPENTIMIENTO, LA DOCTRINA PERDIDA DEL
FUNDAMENTALISMO
CAPÍTULO 2 - EL ARREPENTIMIENTO DEFINIDO
CAPÍTULO 3 - EL ARREPENTIMIENTO, UNA DOCTRINA BÍBLICA
IMPORTANTE
CAPÍTULO 4 - LA SALVACIÓN ES POR LA GRACIA DE DIOS
CAPÍTULO 5 - EL ARREPENTIMIENTO ES PARTE DE LA CONVERSIÓN
CAPÍTULO 6 - EL ARREPENTIMIENTO DESDE UNA PERSPECTIVA
FUNDAMENTALISTA
CAPÍTULO 7 - EL ARREPENTIMIENTO Y EL ASUNTO DEL PECADO
CAPÍTULO 8 - EL ARREPENTIMIENTO PUEDE ACLARAR LA
CONFUSIÓN
ACERCA DE LA VIDA CRISTIANA
CAPÍTULO 9 - "PROBLEMAS" CAUSADAS POR LA DOCTRINA DEL
ARREPENTIMIENTO
CAPÍTULO 10 - CONCLUSIÓN
INTRODUCCIÓN DEL TRADUCTOR:
Escribo esto anticipando algunas de las
críticas
que seguramente serán lanzadas contra el autor por causa de este
libro.
El Dr. Jim Vineyard fue mi pastor por cuatro años, por tanto
estoy
familiarizado con su ministerio. Su iglesia sí enseña la
seguridad
de la salvación eterna, no se apresuran a juzgar la
salvación
de otros, no enseñan que se alcanza la salvación por
medio
del "señorío de Cristo", ni enseñan la
salvación
por obras.
Jim Vineyard es pastor de la Iglesia Bautista
Windsor
Hills en Oklahoma City, Oklahoma, Estados Unidos. La iglesia tiene
más
de mil personas en asistencia y apoyan a cientos de misioneros.
Considero
un honor y privilegio poder traducir esta obra de él.
No fue fácil traducir este libro por el uso
de
algunas palabras y términos que complicaron la
traducción.
La palabra "turn" en inglés, por ejemplo, tiene más de 80
posibles
traducciones de acuerdo a mi diccionario inglés-español.
También
tuve que improvisar en ocasiones al enfrentarme con expresiones
culturales
que no tienen sentido en español. Si usted desea señalar
algunos
errores de gramática u ortografía, puede comunicarse con
el
traductor por correo electrónico.
La traducción de este libro no posee derechos reservados. Se
puede
copiar libremente. Es mi deseo que este libro ayude a aclarar algunas
dudas
y confusión en cuanto al arrepentimiento que lamentablemente ha
llegado
a algunos círculos hispanos fundamentales.
Calvin George
18 de marzo de 2001
Río Grande, Puerto Rico
CAPÍTULO 1-EL ARREPENTIMIENTO, LA DOCTRINA PERDIDA DEL
FUNDAMENTALISMO
Este libro fue motivado por la confusión que
veo
y oigo en mis viajes a través de Norteamérica predicando
el
evangelio de Jesucristo. Desde que confié en Cristo como mi
Salvador
personal en Septiembre 1964, he visto el fundamentalismo cambiar en
muchas
formas a través de los años.
Poco tiempo después de mi conversión,
me
fue dado el tratado de John R. Rice "¿Qué es menester
que
yo haga para ser salvo?" Creo que ese pequeño tratado es
excelente
para esparcir el evangelio de Cristo, si uno puede persuadir a los
pecadores
a leerlo. Lo dificultoso es su longitud. En página 10 del
tratado,
el Dr. John R. Rice escribió "Arrepentirse literalmente
significa
un cambio de mentalidad o espíritu en cuanto a Dios y hacia el
pecado.
Significa convertirse de sus pecados, de veras con todo su
corazón,
y confiar en Jesucristo para salvarle. Puedes ver, entonces, como el
hombre
que cree en Cristo se arrepiente y el que se arrepiente cree en Cristo.
El
carcelero filipo (mi palabra, no la suya) se arrepintió cuando
se
convirtió de su pecado para creer en el Señor
Jesús".
Con esa aseveración, la definición del
arrepentimiento
fue establecida en mi mente. El Dr. John R. Rice no era Dios, él
tan
solo era un hombre. Él puede estar equivocado. Yo puedo estar
equivocado.
Lo importante no es lo que él cree que la
Biblia
enseña, ni lo que yo creo que la Biblia enseña, sino que
usemos
bien la Palabra de Verdad para estar seguros que creemos exactamente lo
que
la Biblia enseña acerca de este tema.
No deseo atacar a nadie. No tengo rencor contra ningún hombre
que
no sostiene esta doctrina como yo. Me doy cuenta que hombres pueden
tener
desacuerdos en una forma que no sea desagradable. También me doy
cuenta
que la verdad puede ser debatida por buenos cristianos que tienen
mentes
abiertas acerca de cualquier asunto.
Por tanto, mi oración es que al leer estas
palabras,
permitas que el Espíritu Santo cause que tengas una mente
abierta
a la verdad de la Palabra de Dios presentado aquí. Todas las
referencias
Escriturales provienen de la Biblia Reina-Valera 1960.
***
CAPÍTULO 2-EL ARREPENTIMIENTO
DEFINIDO
Lucas 13:3-5 "Os digo: No; antes si no os
arrepentís,
todos pereceréis igualmente. O aquellos dieciocho sobre los
cuales
cayó la torre en Siloé, y los mató,
¿pensáis
que eran más culpables que todos los hombres que habitan en
Jerusalén?
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente".
Lucas 5:32 "No he venido a llamar a justos, sino
a
pecadores al arrepentimiento".
Hechos 17:30 "Pero Dios, habiendo pasado por
alto los
tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo
lugar,
que se arrepientan...;"
Hechos 20:21 "Testificando a judíos y a
gentiles
acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro
Señor
Jesucristo".
La concordancia "Strongs" en inglés declara
que
"Metanoeo" significa "pensar diferente, ejemplo: reconsiderar".
Léxico griego-inglés Thayers declara de "Metanoeo":
Cambiar
su mente, ejemplo: arrepentirse (sentirse mal por lo que uno ha hecho,
esto
o aquello, Jonás 3:9)
Usado especialmente por los que, conscientes de sus
pecados
y con manifestaciones de encontrarse contristados, están
decididos
a obtener el perdón de Dios. Cambiar su mente para lo mejor, y
con
todo corazón enmendar con repugnancia los pecados pasados.
Mateo 3:2 "Y diciendo: Arrepentíos,
porque el
reino de los cielos se ha acercado".
Mateo 4:17 "Desde entonces comenzó
Jesús
a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los
cielos
se ha acercado".
Retirarse o apartarse con su alma.
R.C. Trench's "Synonyms of the New Testament", escrito mucho antes que
este
debate corriente sobre el arrepentimiento, y publicado en 1880,
páginas
269-273 nos dice que "Metanoeo" involucra cuatro cosas:
Metanoein es saber o conocer propiamente
Como su siguiente paso, Metanoia significa el cambio
de
mentalidad como consecuencia de este conocimiento
Tercero, es lamento por el curso trazado, resultando
del
cambio de mentalidad consecuente con este conocimiento
Por último, significa el cambio de conducta
para
el futuro, como resultado de todo esto.
Bancroft's "Elemental Theology", utilizado en muchos
institutos
bíblicos, empieza una discusión acerca del
arrepentimiento
en página 265, diciendo que el arrepentimiento incluye dos
elementos
esenciales:
Aborrecimiento de pecado Salmo 97:10 "Los
que
amáis a Jehová, aborreced el mal; El guarda las almas de
sus
santos; De mano de los impíos los libra".
Bancroft hace mención del libro "Christian
Doctrine"
(Doctrina Cristiana) por J.M. Pendleton, páginas 266-67. "Este
es
un elemento esencial en el arrepentimiento. Es inseparable del cambio
de
mentalidad ya mencionado. El cambio de mentalidad es en vista al
pecado,
y la mente experimenta un cambio, porque el pecado es visto como un
gran
mal. Visto en esta luz, se convierte en un objeto de aborrecimiento. Al
llegar
a este punto, el arrepentimiento y la regeneración coinciden. El
aborrecimiento
de pecado es uno de los impulsos primarios de regeneración y no
puede
ser omitido del arrepentimiento sin cambiar su carácter".
Continuando con la página 265 de Bancroft:
Contristado por el pecado 2 Corintios 7:9 "Ahora
me
gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis
contristados
para arrepentimiento; porque habéis sido contristados
según
Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte".
Salmo 38:18 "Por tanto, confesaré mi
maldad,
Y me contristaré por mi pecado".
Esto acompaña el aborrecimiento de pecado. El
que
se arrepiente aborrece el pecado que le entristece, y es contristado
por
el pecado que aborrece. El aborrecimiento y el sentido de pesar son
recíprocos.
En realidad, cada uno puede considerarse como la causa o el efecto del
otro,
porque tan cercana es su relación.
El remordimiento es contristarse por las
consecuencias
de su pecado, pero arrepentimiento condena el pecado que trajo las
consecuencias.
Las lágrimas están en los ojos del arrepentimiento,
confesión
está sobre sus labios, la mentalidad de Dios en cuanto al pecado
está
en sus pensamientos, alejarse de pecado es su camino, quebrantamiento
está
en su corazón, aferrándose a Cristo son sus manos, y la
humildad
de conducta es su actitud.
Tocante a la voluntad: El arrepentimiento involucra
la
formación de un nuevo propósito con referencia al pecado
y
la voluntad de Dios.
Lucas 15:18-20 "Me levantaré e iré
a
mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra
ti.
Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus
jornaleros.
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba
lejos,
lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se
echó
sobre su cuello, y le besó".
El arrepentimiento no solo es un corazón
quebrantado
por el pecado, sino del pecado. La volición del hombre, tal como
sus
emociones, es asociada con y relacionado a su intelecto; el ejercicio
voluntario
de uno incluye el ejercicio del otro. Esto es arrepentimiento
verdadero.
Un cambio de mentalidad real hacia Dios y el pecado también
necesita
un verdadero propósito en cuanto a ellos.
Bancroft continúa con una declaración
doctrinal:
El arrepentimiento puede ser definido como un cambio de mentalidad
hacia
el pecado y la voluntad de Dios, guiando a uno a cambiar su sentir en
cuanto
a ellos, y un cambio de propósito con relación a ellos.
En la página 267, él dice "Cuando el
arrepentimiento
es genuino, los hombres se convierten de las tinieblas a la luz, y del
poder
de Satanás a Dios; ellos abandonan lo que Dios perdona, y
renuncian
lo que él remite".
En la primera edición del diccionario en
inglés
de Noah Webster, publicado en 1828, mucho antes de este debate
corriente,
dice:
ARREPENTIMIENTO - Esto es llamado un arrepentimiento
evangélico,
y es acompañado y seguido por una rectificación de vida.
R.A. Torrey, en su libro "What the Bible Teaches"
(Lo
que la Biblia Enseña) declara, en la página 353: "El
pensamiento
primario de la palabra hebrea traducido "arrepentíos" en el
Antiguo
Testamento es: suspirar, gemir, lamentar, apenar, sentir pena por sus
propios
hechos".
Más adelante, escribe que la palabra griega
en
el Nuevo Testamento traducido "arrepentíos" significa "cambiar
su
mentalidad". Entonces en su significado Nuevo Testamentario debe ser
determinada
por su uso Antiguo Testamentario. El pensamiento de estar contristado y
el
cambio de propósito se encuentran en las palabras.
Torrey entonces comparte:
Jeremías 8:6 "Escuché y oí;
no
hablan rectamente, no hay hombre que se arrepienta de su mal, diciendo:
¿Qué
he hecho? Cada cual se volvió a su propia carrera, como caballo
que
arremete con ímpetu a la batalla".
Jeremías 18:8 "Pero si esos pueblos se convirtieren
de su maldad contra la cual hablé, yo me arrepentiré del
mal
que había pensado hacerles".
Jeremías 26:3 "Quizá oigan, y se vuelvan cada uno
de su mal
camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la
maldad
de sus obras".
Jeremías 42:10 "Si os quedareis quietos en esta tierra,
os edificaré,
y no os destruiré; os plantaré, y no os arrancaré;
porque
estoy arrepentido del mal que os he hecho".
Ezequiel 24:14 "Yo
Jehová he hablado; vendrá, y yo lo haré.
No me volveré atrás, ni tendré misericordia, ni me
arrepentiré;
según tus caminos y tus obras te juzgarán, dice
Jehová
el Señor".
Joel 2:13-14 "Rasgad
vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos
a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente,
tardo
para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.
Quién
sabe si volverá y se arrepentirá y dejará
bendición
tras de él, esto es, ofrenda y libación para
Jehová
vuestro Dios?"
Amós 7:1-6 "Así
me ha mostrado Jehová el Señor:
He aquí, él criaba langostas cuando comenzaba a crecer el
heno
tardío; y he aquí era el heno tardío
después
de las siegas del rey. Y aconteció que cuando acabó de
comer
la hierba de la tierra, yo dije: Señor Jehová, perdona
ahora;
¿quién levantará a Jacob? porque es
pequeño.
Se arrepintió Jehová de esto: No será, dijo
Jehová.
Jehová el Señor me mostró así: He
aquí,
Jehová el Señor llamaba para juzgar con fuego; y
consumió
un gran abismo, y consumió una parte de la tierra. Y dije:
Señor
Jehová, cesa ahora; ¿quién levantará a
Jacob?
porque es pequeño. Se arrepintió Jehová de esto:
No
será esto tampoco, dijo Jehová el Señor".
Jonás 3:8-10 "Sino cúbranse de cilicio hombres y
animales, y
clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal
camino,
de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si
se
volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del
ardor
de su ira, y no pereceremos? Y vio Dios lo que hicieron, que se
convirtieron
de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho
que
les haría, y no lo hizo".
Mateo 12:41 "Los
hombres de Nínive se levantarán en el juicio
con esta generación, y la condenarán; porque ellos se
arrepintieron
a la predicación de Jonás, y he aquí más
que
Jonás en este lugar".
Torrey después dice, en páginas 355 al
357: "En el uso de palabras el pensamiento de lamento, y el pensamiento
del cambio
de propósito y acción, ambos se encuentran; pero el
énfasis
está sobre el cambio de propósito y acción,
especialmente
en la primera palabra Nuevo Testamentaria mencionada arriba. En nuestro
día
hay un peligro de subestimar la importancia de contristarse por el
pecado.
Contristarse por el pecado no es arrepentimiento, pero es un elemento
en
arrepentimiento. De lo que se trata el arrepentimiento o el cambio de
mentalidad
siempre debe ser determinado por el contexto. El arrepentimiento de
pecado
es contristarse por el pecado o aborrecerlo, tal cambio de mentalidad
en
cuanto al pecado, que guía al pecador a alejarse con todo su
corazón".
PRIMERA
PROPOSICIÓN: El arrepentimiento es manifestado en estar
contristado profundamente por
su pecado, y en humillación propia y aborrecimiento. (Lucas
10:13,
Joel 2:12-13, Job 42:3-6). (Compare Lucas 18:13 "Mas el publicano, estando
lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se
golpeaba
el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador").
No hay suficiente de esta manifestación de arrepentimiento en
estos
días.
SEGUNDA PROPOSICIÓN: El
arrepentimiento es manifestado en confesión de pecado y
oración
a Dios por misericordia. Oseas 14:1-2
Mateo 12:41 "Los
hombres de Nínive se levantarán en el juicio
con esta generación, y la condenarán; porque ellos se
arrepintieron
a la predicación de Jonás, y he aquí más
que
Jonás en este lugar".
Compare Jonás 3:5-8 "Y los hombres de Nínive creyeron a
Dios,
y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el
menor
de ellos. Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se
levantó
de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de
cilicio
y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en
Nínive,
por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales,
bueyes
y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban
agua;
sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios
fuertemente;
y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que
hay
en sus manos".
Ezequiel 18:30 "Por
tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus
caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor.
Convertíos,
y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la
iniquidad
causa de ruina".
Ezequiel 14:6 "Por
tanto, di a la casa de Israel: Así dice Jehová
el Señor: Convertíos, y volveos de vuestros
ídolos,
y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones".
Isaías 55:7 "Deje
el impío su camino, y el hombre inicuo sus
pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá
de
él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio
en
perdonar".
TERCERA PROPOSICIÓN: El
arrepentimiento es manifestado por el pecador apartándose de su
mal camino--de todas sus transgresiones, sus ídolos y sus
abominaciones
y sus pensamientos.
Esta es la importante y decisiva
manifestación de arrepentimiento,
en el cual la Biblia imparte más énfasis. Note la
frecuencia
y urgencia de la palabra "vuélvete" en la Biblia. Vea
Hechos 3:19 "Así
que, arrepentíos y convertíos, para
que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del
Señor
tiempos de refrigerio".
Conversión es la prueba exterior del
arrepentimiento interior (compare
1 Tes. 1:9).
Hechos 26:20 "Sino
que anuncié primeramente a los que están
en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los
gentiles,
que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de
arrepentimiento".
1 Samuel 7:3 "Habló
Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de
todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad
los
dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro
corazón
a Jehová, y sólo a él servid, y os librará
de
la mano de los filisteos".
Mateo 3:8 "Haced,
pues, frutos dignos de arrepentimiento".
CUARTA PROPOSICIÓN: El
arrepentimiento es manifestado por: Dirigirse a Dios para confiar en
él y servirle.
Hay dos lados del arrepentimiento -
alejándose de, y dirigiéndose
a.
1 Tesalonicenses 1:9 "Porque ellos mismos cuentan de nosotros
la manera en
que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los
ídolos
a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero".
Producir fruto, o hacer obras dignas de
arrepentimiento
No simplemente abstinencia del mal, sino hacer el
bien. Compare Lucas 3:10-14
"Y la gente le preguntaba, diciendo:
Entonces, ¿qué haremos?
Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al
que
no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. Vinieron
también
unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro,
¿qué
haremos? El les dijo: No exijáis más de lo que os
está
ordenado. También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y
nosotros,
¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis
extorsión
a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario".
Por tanto, es mi conclusión que la
definición de la palabra
arrepentimiento como dado en la Biblia sería simplemente "Una
conversión
a Cristo del pecado".
***
CAPÍTULO 3-EL ARREPENTIMIENTO,
UNA DOCTRINA BÍBLICA IMPORTANTE
Un estudiante cuidadoso de la Palabra de Dios
encontrará que esta
doctrina, la doctrina del arrepentimiento, era importante para
predicadores
bíblicos.
JUAN EL BAUTISTA PREDICÓ DEL
ARREPENTIMIENTO
Cuando Jesús estaba con la multitud que
observaba a Juan, les preguntó
"¿Qué salisteis a ver
al desierto? ¿Una caña
sacudida por el viento?" Jesús estaba preguntando
"¿Fueron
a ver un hombre contestando todo viento de opinión popular como
una
de las cañas del valle de Jordán inclinándose ante
el
viento turbulento?"
Jesús preguntó "¿Vinieron a ver a un hombre con
vestiduras
delicadas o un hombre buscando un lugar cómodo?"
Nuestro Salvador preguntó "Pero
¿qué salisteis a ver?
¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. De
cierto
os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que
Juan
el Bautista?"
Si la alabanza se midiese por los labios que lo
declaran, entonces nunca
hubo un hombre elogiado como Juan el Bautista. Al ver a Juan el
Bautista,
vemos esta figura rigurosa, parado con sus brazos abiertos, como si con
una
mano él toma el Antiguo Testamento y con la otra sostiene el
Nuevo,
y por su ministerio hace la transición de la ley a la gracia.
Juan 1:17 "Pues
la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia
y la verdad vinieron por medio de Jesucristo".
Juan el Bautista era el precursor de
lo nuevo.
La Biblia nos dice que Juan era un predicador, y que
vino predicando arrepentimiento
en Mateo 3:1-2 "En aquellos
días vino Juan el Bautista predicando en
el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino
de
los cielos se ha acercado". Juan el Bautista tenía el
mismo mensaje que Jonás tuvo en Nínive.
El reino de Dios se acercaba, entonces Juan sabía que la gente
debería
arrepentirse para poder ser partícipes de la gloria del cielo.
Juan
el Bautista vino predicando "arrepentíos".
C.H. Spurgeon, el gran predicador de su día
en Inglaterra, en su libro
"The Soul Winner" (El Ganador de Almas) en la página 35 declara:
"Junto
con fe indivisible en Jesucristo debe haber un sincero arrepentimiento
de
pecado. El arrepentimiento es una palabra antigua, que ya no se usa
mucho
entre los predicadores de avivamiento. 'Oh', dijo un ministro un
día,
'solo significa un cambio de mentalidad'. Se pensó que fue una
observación
profunda. Solo un cambio de mentalidad, ¡pero qué cambio!
Un
cambio de mentalidad en cuanto a todo". (En el día de Juan el
Bautista,
evidentemente la doctrina de "arrepentimiento" era una doctrina "no
usada
mucho entre los predicadores de avivamiento" también, como era
en
los días de Spurgeon, y como es hoy en día).
Pero, Juan el Bautista vino predicando como lo
hacía John R. Rice,
el difunto editor de "Sword of the Lord" (Revista La Espada del
Señor),
quien ahora se encuentra en la gloria. En su sermón "Virar o
Quemar",
encontrado en su libro titulado "Soul Saving Sermons for Sinners", 25
veces
repite la aseveración "Es simplemente virar o quemar". No hay
otra
alternativa. No hay otra respuesta al pecado sino arrepentimiento o
muerte
eterna.
Estos grandes hombres, ahora en la gloria,
conocían la importancia
de la doctrina del arrepentimiento tal como Juan el Bautista.
PEDRO PREDICABA DEL ARREPENTIMIENTO
Hechos 2:38 Pedro les dijo: "Arrepentíos, y bautícese
cada uno
de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los
pecados;
y recibiréis el don del Espíritu Santo".
Hechos 3:19 "Así
que, arrepentíos y convertíos, para
que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del
Señor
tiempos de refrigerio".
Pedro, aunque impulsivo y errático,
tenía el don de discernimiento
espiritual como vemos en Juan 6:68
"Le respondió Simón Pedro:
Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras
de
vida eterna".
Pedro se convirtió en líder y portavoz
de los doce apóstoles
e hizo una confesión de la deidad de Cristo que se
convirtió
en la base de la iglesia en Mateo 16:13-18 "Viniendo Jesús a la región
de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos,
diciendo:
¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos
dijeron:
Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías,
o
alguno de los profetas. El les dijo: Y vosotros, ¿quién
decís
que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el
Cristo,
el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús:
Bienaventurado
eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló
carne
ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo
también
te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré
mi
iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella".
Pedro era un pescador duro y viejo. Pero, cuando
empezó a seguir a
Cristo, se convirtió en un pescador de hombres, el ministerio
más
grande en todo el mundo. En el día de Pentecostés, Pedro
pescó
por hombres. Pero su declaración ese día era
"arrepentíos".
D.L. Moody dijo de ese día que "debe ser un día modelo".
Al pescar por hombres, el deseo de Pedro era de
seguir al pescador Maestro,
el Señor Jesucristo. Cristo dijo en Lucas 19:10 "Porque el Hijo del
Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Y otra
vez
en Lucas 5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al
arrepentimiento".
De la grandeza de la deidad hasta lo más
hondo de la humanidad; de
la gloria hasta lo más desagradable, Jesús vino a morir
una
muerte de criminal. Buscar a los perdidos es el único asunto lo
suficientemente
grande para que Jesús saliera de los palacios de marfil del
cielo
para venir a este mundo cruel.
Dejando las glorias del cielo por los horrores de la
cruz, él dejó
atrás las adoraciones del cielo por las abominaciones de la
tierra
declarando "No he venido a llamar a
justos, sino a pecadores al arrepentimiento".
Esta palabra arrepentimiento es "Metanoia", que viene de "Metanoeo",
que
significa "pensar diferente, o después reconsiderar". El
arrepentimiento
es el resultado de la gracia (Charis) de Dios. Strong define a "Charis"
como
"la influencia divina sobre el corazón, y su reflexión en
la
vida".
Pedro sabía lo que había aprendido de
nuestro Señor,
que la gracia (Charis) de Dios debe ser impartida al corazón
como
arrepentimiento (Metanoia) que causaría que pensaran diferente
con
el pensamiento reflejado entonces en la vida, o prácticamente
una
conversión.
(Epistrefo - significa revertir, darse vuelta, que
viene de "Strefo", que
significa "darse vuelta completamente, o ir al revés, (en
sentido
opuesto)", la palabra griega para nuestra palabra "convertido").
De estas vanidades al Dios vivo (Hechos 14:15), o
"se conviertan (Epistrefo)
de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios"
(Hechos
26:18) y "que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras
dignas
de arrepentimiento" (Hechos 26:20).
Pedro sabía que la salvación es por la gracia de Dios y
no
por obras. Pero, como le testificó Pedro a Agripa aquí en
Hechos
26, y le escribió luego a los efesios en Efesios 2:10 "Porque somos
hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las
cuales
Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas".
Pedro
sabía que cuando la gracia de Dios (Charis - la influencia
divina
sobre el corazón, y su reflexión en la vida) obra en el
corazón
del hombre, por arrepentimiento y fe (Diferentes partes del mismo
paso),
ese hombre se convierte de las tinieblas a la luz y sigue a Cristo
donde
antes seguía al pecado y Satanás. Juan 8:12. "Otra vez Jesús
les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue,
no
andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".
LOS DISCÍPULOS PREDICARON DEL
ARREPENTIMIENTO
Marcos 6:12 "Y
saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen".
Estaban predicando la gracia de Dios (Charis - la
influencia divina sobre
el corazón, y su reflexión en la vida), la primera parte
del
mismo paso de arrepentimiento y fe, lo cual produce una
regeneración
en el corazón humano. Esto fue un galardón de Dios a los
judíos
a los cuales predicaban, como nos dice más tarde el libro de
Hechos
en Hechos 5:31 "A éste, Dios
ha exaltado con su diestra por Príncipe
y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecado".
EL APÓSTOL PABLO PREDICABA DEL
ARREPENTIMIENTO
Hechos 17:30 "Pero
Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan";
Hechos 20:21 "Testificando
a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento
para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo".
Hechos 26:18-20 "Para
que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas
a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban,
por
la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre
los
santificados. Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la
visión
celestial, sino que anuncié primeramente a los que están
en
Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los
gentiles,
que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de
arrepentimiento".
1 Tes. 1:8-9 "Porque
partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del
Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que
también
en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros
no
tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de
nosotros
la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los
ídolos
a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero".
Este es el mismo Pablo que nos dio las palabras "Porque por gracia (Charis)
sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros". Pablo no
estaba diciendo
que el hombre ya no pecaba cuando se convertía a Cristo del
pecado
(como una obra de gracia en el corazón - Charis, la influencia
divina
sobre el corazón, y su reflexión en la vida) sino que se
convertían
en nuevas criaturas en Cristo Jesús, y las cosas viejas son
hechas
nuevas.
2 Corintios 5:17 "De
modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".
EL ALMA Y ESPÍRITU DE LA
COMISIÓN A LOS DOCE EN SU PARTIDA
ERA QUE EL ARREPENTIMIENTO Y EL PERDÓN DE PECADOS SE PREDICASE
EN
TODAS LAS NACIONES
Lucas 24:46-48 "Y les dijo:
Así está escrito, y así fue
necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al
tercer
día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el
perdón
de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y
vosotros
sois testigos de estas cosas".
EL DESEO SUPREMO DEL SEÑOR PARA
TODOS LOS HOMBRES ES QUE LLEGUEN A
ARREPENTIRSE
2 Pedro 3:9 "El Señor no
retarda su promesa, según algunos la
tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no
queriendo
que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento".
EL MANDATO DE CRISTO PARA TODOS LOS
HOMBRES EN TODO LUGAR ES QUE SE ARREPIENTAN
Hechos 17:30 "Pero
Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan";
LA ÚNICA PUERTA DE ESCAPE DE LA
PERDICIÓN PARA TODO HOMBRE
ES EL ARREPENTIMIENTO
Lucas 13:3 "Os
digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente".
Lucas 13:5 "Os
digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente".
LOS PROFETAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO
TRAJERON UN MENSAJE DE ARREPENTIMIENTO
EN SU PREDICACIÓN ACERCA DE "CONVERTIRSE DEL PECADO".
Las palabras del hombre más sabio que
jamás ha vivido - Salomón
2 Crónicas 6:21-26 "Asimismo que oigas el ruego de tu siervo,
y de
tu pueblo Israel, cuando en este lugar hicieren oración, que
tú
oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada; que oigas y
perdones.
Si alguno pecare contra su prójimo, y se le exigiere juramento,
y
viniere a jurar ante tu altar en esta casa, tú oirás
desde
los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando
la
paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y
justificando
al justo al darle conforme a su justicia. Si tu pueblo Israel fuere
derrotado
delante del enemigo por haber prevaricado contra ti, y se convirtiere,
y
confesare tu nombre, y rogare delante de ti en esta casa, tú
oirás
desde los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel, y
les
harás volver a la tierra que diste a ellos y a sus padres. Si
los
cielos se cerraren y no hubiere lluvias, por haber pecado contra ti, si
oraren
a ti hacia este lugar, y confesaren tu nombre, y se convirtieren de sus
pecados,
cuando los afligieres".
Ambas palabras usadas por Salomón, en este
pasaje de la Escritura,
lo cual se explica por sí solo a cualquier estudiante abierto de
la
Palabra de Dios, "convirtiere"
(v. 24) y "convirtieren" (v.
26) son la palabra
hebrea "shuwb" de la cual es definido en el léxico hebreo-caldeo
Genesius
del Antiguo Testamento como (1) darse vuelta, regresar;
metáfora,
ser convertido como en el caso de un pecador. Esto está de
acuerdo
completamente con la definición de Strongs.
Como consecuencia, el sermón de
Salomón como lo describe la
Biblia de notas Scofield, era de anunciar a Israel que la
conversión
involucraba la verdad de que Israel debería dar la espalda a su
pecado.
Las palabras del Dios Todopoderoso a
Salomón
2 Crónicas 7:14 "Si se humillare mi pueblo, sobre el cual
mi nombre
es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus
malos
caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré
sus
pecados, y sanaré su tierra". Esto es la palabra hebrea
exacta "shuwb" como mencionamos más arriba.
La explicación es la misma, basada en el contexto de las
Escrituras.
Declarar que nuestro Señor nunca usó
la palabra "arrepentimiento"
cuando le dijo a Nicodemo que debiese nacer de nuevo, como si Nicodemo
fuese
la única persona a la cual nuestro Señor le contó
como
ser salvo, y que el tercer capítulo de Juan fuese la
única
explicación de como una persona debe ser salvo, es olvidarnos lo
que
la Biblia nos enseña en otras partes. Sí, Nicodemo fue
contado
correctamente por nuestro Señor como ser salvo, porque es la
sangre
vertida de Jesucristo que salva del pecado.
Pero en otras partes de la Biblia, como se nota en
este pasaje en forma plena,
las Escrituras enfatizan la necesidad para el arrepentimiento
bíblico,
lo cual es una conversión a Cristo del pecado.
Establecer una doctrina usando un solo pasaje de las
Escrituras, y olvidarnos
o no mencionar la misma enseñanza en otros lugares, es no usar
bien
la Palabra de Verdad, y nosotros pensamos, como es algo tan importante
como
la salvación, es muy peligroso en determinar doctrina correcta.
El
arrepentimiento, o la conversión de pecado, no es un acto
separado
de la fe. Es una parte del mismo paso de salvación como es bien
claro
en otras Escrituras.
Las palabras del profeta Isaías
Isaías 59:20 "Y vendrá
el Redentor a Sion, y a los que se volvieren
de la iniquidad en Jacob, dice Jehová". No puedo ver como
una profecía podría ser más transparente
que esta. Es la misma palabra hebrea "shuwb" que significa ser
convertido,
como en el caso de un pecador.
Si el arrepentimiento no es "una conversión
de trasgresión"
al Redentor, entonces la profecía de Isaías fue un error.
Jesús le dijo a Nicodemo que creyera, y ese es el modo correcto.
Pablo
le dijo al carcelero filipo "Cree en
el Señor Jesucristo, y serás
salvo, tú y tu casa" y eso también es el modo
correcto.
Creo que los dos estaban bajo convicción de
pecado, y ambos estaban
dispuestos a venir a Cristo, como Cristo supo muy bien en un caso, y
Pablo
en el otro; por tanto, ambos Nicodemo como el carcelero solo tuvieron
que
creer en Cristo, porque es evidente de las Escrituras que habían
cumplido
con la primera parte del paso de salvación, el arrepentimiento.
Las palabras del profeta
Jeremías
Jeremías 25:5 "Cuando decían: Volveos
ahora de vuestro mal camino
y de la maldad de vuestras obras, y moraréis en la tierra que os
dio
Jehová a vosotros y a vuestros padres para siempre";
Jeremías 26:3 "Quizá oigan, y se vuelvan cada uno
de su
mal
camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la
maldad
de sus obras".
Jeremías 44:5 "Pero no oyeron ni inclinaron su
oído para
convertirse
de su maldad, para dejar de ofrecer incienso a dioses ajenos".
Jeremías habló de ellos
convirtiéndose de "vuestro
mal
camino""la maldad de sus
obras" y "su maldad".
Esto está de
acuerdo
con la doctrina del arrepentimiento siendo esa reconsideración
cuidadosa
resultando en un cambio de acción, por tanto una voluntad dada
por
Dios en el corazón para convertirse de "vuestro mal camino" "la
maldad
de sus obras" y "su maldad"
a un Dios tres veces santo.
Las palabras del profeta Ezequiel
Ezequiel 18:20-21 "El
alma que pecare, esa morirá; el hijo no
llevará
el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la
justicia
del justo será sobre él, y la impiedad del impío
será
sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus
pecados
que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el
derecho
y la justicia, de cierto vivirá; no morirá".
Ezequiel 18:30-32 "Por
tanto, yo os juzgaré a cada uno
según
sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor.
Convertíos,
y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la
iniquidad
causa de ruina. Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que
habéis
pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo.
¿Por
qué moriréis, casa de Israel? Porque no quiero la muerte
del
que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues,
y
viviréis".
Los que no creen que el arrepentimiento es "una
conversión a
Cristo
del pecado" dicen que lo único involucrado en el arrepentimiento
es
"un cambio de mentalidad". Nosotros creemos que es un cambio de
mentalidad
resultando en un cambio de acción.
Interpretar estos pasajes en Ezequiel, y muchos
otros en varios lugares
en
el Antiguo Testamento, con el arrepentimiento meramente siendo un
cambio
de mentalidad, y no afirmar que es "un cambio de mentalidad resultando
en
un cambio de acción" sería estar en contra de lo que la
Palabra
de Dios nos enseña aquí.
En ningún lugar en estas Escrituras, y en
ningún otro
lugar
en la Biblia, se enseña que esta "conversión de pecado"
entonces
causa que esa persona sea sin pecado. Los hombres continúan
siendo
pecadores aún después de la conversión.
En estos casos se ve claramente que "su impiedad", "vuestras
transgresiones",
e "iniquidad" eran las cosas
de las cuales debieran convertirse. Esto
es
evidente de la Palabra de Dios.
El adúltero debe tener un cambio de
mentalidad en cuanto al
adulterio,
resultando en un cambio de acción, y eso acontece en el momento
de
conversión, al encontrarse con Dios bajo sus términos, el
arrepentimiento
y la fe. El borracho debe tener un cambio de mentalidad en cuanto a la
borrachera,
resultando en un cambio de acción; y eso acontece en el momento
de
conversión, al encontrarse con Dios bajo sus términos, el
arrepentimiento
y la fe.
Podríamos continuar acerca de clases
específicas de
pecadores,
lo cual no haremos. Cuando estos pecadores reciben la convicción
del
Espíritu Santo a través de la Palabra de Dios, y se dan
cuenta
que están perdidos y sin esperanza en sus pecados, entonces el
Dios
que no quiere que ninguno perezca, pero que no designará que
algunos
se salven y otros se pierdan, le da al pecador el galardón del
arrepentimiento
y fe. El pecador entonces, que no desea perderse eternamente, clama a
Dios
como la Biblia dice, "todo aquel" encontrándose con Dios con un
cambio
de mentalidad resultando en un cambio de acción, y fe, ambas
partes
del mismo paso, y es convertido a Cristo.
No deja de pecar. Todavía es un pecador. Pero
él es
salvo,
y ya no es un pecador perdido. Es capaz de cometer cualquier pecado,
pero,
en el momento de su conversión se convirtió del pecado a
Cristo
y creyó en Cristo como su Salvador.
La predicación moderna no pone el énfasis sobre el
arrepentimiento
como lo hace la Biblia. Pero hemos demostrado que el arrepentimiento
era
muy importante a los predicadores de la Biblia. Por tanto, cuando
alguien
declara "Hasta que alguien me compruebe de la Biblia que el
arrepentimiento
es una conversión del pecado, entonces continuaré
predicando
la salvación por gracia, por medio de la fe", creemos que hemos
comprobado
en forma conclusiva que el arrepentimiento bíblico, la primera
parte
del paso de la salvación, viene como una obra de gracia (Charis,
la
influencia divina sobre el corazón, y su reflexión en la
vida),
y es una conversión a Cristo del pecado. Como consecuencia,
debemos
seguir los ejemplos de estos predicadores bíblicos y predicar la
Biblia
entera como hicieron ellos.
CAPÍTULO 4-LA SALVACIÓN
ES POR LA GRACIA DE DIOS
Cuando Dios creó al hombre, fue creado a
imagen de Dios,
según
su semejanza. A pesar de esto, el hombre desobedeció a Dios en
el
huerto de Edén y cayó. Los pasos en la caída de
Adán
fueron (1) Oyendo difamaciones contra Dios, (2) Dudando la Palabra de
Dios
y su amor, (3) Mirando lo que Dios había prohibido, (4)
Codiciando
lo que Dios había prohibido (1 Juan 2:16) Porque todo lo que hay
en
el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la
vanagloria
de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo, y (5) Desobedeciendo
los
mandamientos de Dios.
La Biblia nos dice acerca de la caída en Génesis 3:1-6 "Pero la serpiente era astuta, más
que todos los animales del
campo
que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer:
¿Conque
Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y
la
mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles
del
huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está
en
medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le
tocaréis,
para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No
moriréis;
sino que sabe Dios que el día que comáis de él,
serán
abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y
el
mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era
agradable
a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la
sabiduría;
y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su
marido,
el cual comió así como ella".
Por la desobediencia de Adán, todos los
hombres fueron hechos
pecadores.
Romanos 5:19 "Porque así como
por la desobediencia de un hombre
los
muchos fueron constituidos pecadores, así también por la
obediencia
de uno, los muchos serán constituidos justos".
El hombre, en su condición natural
está fuera de la
redención
en Jesucristo, y de tal forma son todos pecadores y están
destituidos
de la gloria de Dios. Rom. 3:9-10
"¿Qué, pues?
¿Somos
nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a
judíos
y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está
escrito:
No hay justo, ni aun uno";
Rom. 3:22 "La
justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para
todos
los que creen en él. Porque no hay diferencia".
Sal. 14:2-3 "Jehová
miró desde los cielos sobre los hijos
de
los hombres, Para ver si había algún entendido, Que
buscara
a Dios. Todos o desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga
lo
bueno, no hay ni siquiera uno".
Isa. 53:6 "Todos
nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se
apartó
por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de
todos
nosotros".
1 Jn. 1:8 "Si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a
nosotros
mismos, y la verdad no está en nosotros".
1 Jn. 1:10 "Si
decimos que no hemos pecado, le hacemos a él
mentiroso,
y su palabra no está en nosotros".
Estas Escrituras nos indican claramente que cada
boca se
callará,
y que todo el mundo está bajo una maldición, y que el
juicio
del Dios Todopoderoso... Rom. 3:19 "Pero
sabemos que todo lo que la ley
dice,
lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se
cierre
y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios";
Las Escrituras entonces nos enseñan la
necesidad del nuevo
nacimiento,
si el hombre pecador desea ir al cielo cuando muera.
Jn. 3:3
"Respondió
Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no
naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios".
Jn. 3:7 "No te
maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo".
Nada más, puede tomar el lugar del nuevo
nacimiento. El nuevo
nacimiento
no es membresía en una iglesia. El nuevo nacimiento no consiste
de
buenas obras. Educación, moralidad, religión, ortodoxia,
bautismo,
reformación--ninguna de estas, ni todas estas juntas, son
suficientes.
Cuando Jesús le declaró a esta persona religiosa,
Nicodemo,
"Tendrás que renacer", lo estaba aclarando tal como lo hizo
Pablo
a los gálatas en Gálatas 6:15 "Porque en Cristo
Jesús
ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino
una
nueva creación".
Pablo declaró esto en forma plena en Efesios
2:8-9 "Porque por
gracia
sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de
Dios;
no por obras, para que nadie se gloríe".
La razón de que los hombres deben nacer de
nuevo por la gracia
de
Dios, es porque lo único que uno recibe por el nacimiento
natural,
generación natural, es "carne". Aprendemos lo que es el
carácter
de nuestra carne en Gálatas 5:19-21 "Y manifiestas son las obras
de
la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
idolatría,
hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas,
disensiones,
herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y
cosas
semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he
dicho
antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino
de
Dios".
La carne es básica e inevitablemente malvada.
La Biblia declara
que
los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Rom.
8:7-8
"Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque
no
se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven
según
la carne no pueden agradar a Dios".
Entonces vemos que la carne no puede heredar el
reino de Dios, y que no
puede
agradar a Dios.
La carne es incapaz de mejorarse por sí
misma. Jer. 13:23
"¿Mudará
el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así
también,
¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer
mal?"
Lo que el hombre necesita no es cultivar ni mejorar
su naturaleza
vieja,
sino recibir una nueva, lo cual ocurre por el milagro del nacimiento
nuevo.
Jn. 1:11-13 "A lo suyo vino, y los
suyos no le recibieron. Mas a todos
los
que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de
ser
hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de
voluntad
de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios".
2 Cor. 5:17 "De
modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es;
las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".
Lo único que tenemos que hacer en la
regeneración es
venir
a Dios bajo sus términos, los cuales son arrepentimiento y fe,
entonces
él nos acepta en el reino de Dios, y eso es por gracia. En el
nuevo
nacimiento, la Palabra de Dios es la semilla, el corazón humano
es
la tierra; Dios por su Espíritu abre el corazón para
recibir
la semilla (Hechos 16:14 - "Entonces
una mujer llamada Lidia, vendedora
de
púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba
oyendo;
y el Señor abrió el corazón de ella para que
estuviese
atenta a lo que Pablo decía"). El oidor se arrepiente y
cree (y
es
un error hacer un proceso de la salvación con salvación y
fe
como dos pasos separados. En realidad son diferentes partes del mismo
paso,
o diferentes formas de hablar de la misma actitud del corazón.
Uno
que se arrepiente, que se ha retornado de su rebelión e
incredulidad
a confiar en Cristo, ha creído por supuesto. Uno que
confía
en Cristo no necesariamente ha convertido su corazón de
rebelión
y rechazo de Cristo por arrepentirse); el Espíritu aviva la
semilla
dándole vida en el corazón receptivo; la naturaleza nueva
divina
brota de la palabra divina; el creyente nace de nuevo, es una
creación
nueva, hecho vivo, pasando de muerte a vida.
Todo esto acontece por la gracia de Dios como
mencionamos recientemente
en
Ef. 2:8-9 "Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no
de
vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se
gloríe".
La concordancia Strongs nos da el significado griego
de la palabra
gracia
"Charis" como: de manera o acto (abstracto o concreto; literal,
figurativo
o espiritual; especialmente la influencia divina sobre el
corazón,
y su reflexión en la vida).
R.C. Trench, en sus Sinónimos del Nuevo
Testamento, primeramente
publicado
en 1880, en página 182 declara:
"En el uso Nuevo Testamentario, Charis denota la gracia de lo digno
para
lo indigno, de lo santo por lo pecaminoso".
En la página 183, Trench declara: "La Charis de Dios, el regalo
de su gracia gratuita que es desplegado
en
el perdón de pecados, es extendido al hombre tal culpable como
es,
su Eleos (Dios amó al mundo con un amor misericordioso) al
hombre
en su condición miserable".
El Léxico Thayers Griego-Inglés nos
dice que gracia,
Charis,
es: "Pero los escritores Nuevo Testamentarios usan Charis mayormente
como
esa
bondad por la cual Dios nos concede favores aun sobre los inmerecidos,
y
les da perdón a todos los pecadores por sus ofensas, y les
concede
eterna salvación por medio de Cristo".
Y, "Sigue el modelo de 'la gracia de Cristo' en que
por su misericordia
por
los hombres pecadores, Cristo dejó su estado bendecido con Dios
en
la gloria, y voluntariamente sufrió las penas y las miserias de
la
vida humana, y por su sufrimiento y muerte procuró
salvación
para toda la humanidad".
Por tanto, concluimos basado en estas definiciones
que la gracia de
Dios,
cuando nos referimos a la salvación, se refiere a la verdad de
que
Dios concede a pecadores inmerecedores el perdón por sus
pecados,
lo cual es por gracia, y es el galardón de Dios para los
pecadores.
Aun los que se encuentran en el infierno saben que
una persona debe
arrepentirse
para no ir a ese lugar horrible, y permítanme mencionar a uno
que
fue allí, en Lucas 16:30. "El
entonces dijo: No, padre Abraham;
pero
si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán".
Pero, al considerar la salvación como la
gracia de Dios, y la
salvación
como el regalo de Dios, aquí es donde algunos se confunden y se
desvían
doctrinalmente.
El pensamiento es "salvación es un regalo (y
sí lo es) y
no
tienes que hacer nada para recibir ese regalo".
El pensamiento entonces es que "como el
arrepentimiento es algo que el
hombre
hace, entonces tener que arrepentirse para ir al cielo incluye obras".
El pensamiento entonces es que "el arrepentimiento
no tiene nada que
ver
con la salvación, porque la salvación es un regalo. Si
todo
lo que tienes que hacer es de gracia y no obras, entonces el
arrepentimiento
no es necesario para ser salvo".
La persona que piensa eso falla en ver que el
arrepentimiento es solo
una
parte del paso de "arrepentimiento y fe" que habla de la misma actitud
del
corazón, que es, uno que se arrepiente se ha volteado de su
rebelión
e incredulidad para confiar en Cristo, y por supuesto, ha
creído.
Eso es exactamente lo que Pablo predicó en Hechos 20:21
"Testificando
a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios,
y
de la fe en nuestro Señor Jesucristo". Y es lo que las
Escrituras
nos
declaran en Hechos 17:30 "Pero Dios,
habiendo pasado por alto los
tiempos
de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que
se
arrepientan";
Esto es lo que Cristo tuvo en mente cuando
declaró en Lucas
13:3-5
"Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en
Siloé,
y los mató, ¿pensáis que eran más culpables
que
todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes
si
no os arrepentís, todos pereceréis igualmente".
Esto es lo que Cristo tuvo en mente cuando
declaró, en Lucas
5:30-32
"Y los escribas y los fariseos
murmuraban contra los discípulos,
diciendo:
¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y
pecadores?
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no
tienen
necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a
justos,
sino a pecadores al arrepentimiento".
Cuando comparamos la Escritura con la Escritura,
entonces debemos ver
que
la salvación incluye arrepentimiento y fe, diferentes partes del
mismo
paso. Lo único que proviene de Dios es su regalo por gracia.
No puedes tener fe sin que Dios te la dé. No
puedes tener
arrepentimiento
a menos que Dios te la dé. No puedes creer amenos que Dios te la
dé.
(Acuérdese, Dios no quiere que nadie perezca, pero, Dios no
obligará
a nadie a ser salvo. Por tanto, los pecadores deben desear aceptar la
salvación
de Dios, llegando a Dios bajo los términos, arrepentimiento y
fe,
lo cual Dios da por fe). La cosa entera es el regalo de
salvación.
La salvación no es por obras. La salvación es por gracia.
La
salvación es el regalo de Dios. Ef. 2:8-9 "Porque por gracia
(Charis
- la influencia divina sobre el corazón y su reflexión en
la
vida - definición de Strongs) sois salvos por medio de la fe; y
esto
no de vosotros, pues es don (un regalo, un sacrificio) de Dios; no por
obras,
para que nadie se gloríe".
El arrepentimiento no es la obra del hombre. El
arrepentimiento es la
obra
de Dios que Dios da al hombre. Uno no puede arrepentirse sin que Dios
le
dé arrepentimiento. Las Escrituras nos declaran simplemente en
Hechos
5:31 A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe
y
Salvador, para dar (palabra griega Didomi) a Israel arrepentimiento y
perdón
de pecados. ¿De dónde vino el arrepentimiento para los
judíos?
Vino de Dios como un regalo de gracia.
Pero, usted dice, somos gentiles y no judíos.
Entonces
comparemos
las Escrituras con las Escrituras otra vez y veamos Romanos 1:15-16
"Así
que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio
también
a vosotros que estáis en Roma. Porque no me avergüenzo del
evangelio,
porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al
judío
primeramente, y también al griego". Es claro en las
Escrituras
que
es el mismo evangelio para ambos gentiles y judíos. Y entonces
vemos
que es el mismo regalo en Hechos 11:18.
"Entonces, oídas estas
cosas,
callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que
también
a los gentiles ha dado" (esta palabra griega traducida 'dado' es
la
misma
palabra traducido como 'dar' en Hechos 5:31) "Dios arrepentimiento para
vida"!
Esto lo vemos otra vez en 2 Timoteo 2:25. "Que con mansedumbre corrija a
los
que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan
para
conocer la verdad". ¿De dónde vino el
arrepentimiento para
los
judíos? Vino de Dios. Vino como parte del regalo de
salvación
a los gentiles, tal como la otra parte del mismo paso. La fe es un
regalo
de salvación a los gentiles, y ambos parte del mismo paso,
arrepentimiento
y fe, son por la gracia de Dios, y no por obras, para que nadie se
gloríe.
Cuando alguien me declara "Bueno, solo voy a
predicar de la gracia de
Dios",
como si nosotros que predicamos arrepentimiento estamos predicando
salvación
por obras, debemos acordarnos de las palabras de partida de nuestro
Salvador
acerca de nuestra predicación, porque declaró en Lucas
24:47
"Y que se predicase en su nombre el
arrepentimiento y el perdón
de
pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén".
CAPÍTULO 5-EL ARREPENTIMIENTO
ES PARTE DE LA CONVERSIÓN
Nuestro Señor declaró en Mateo 18:3 "Y dijo: De cierto os
digo,
que si no os volvéis y os hacéis como niños, no
entraréis
en el reino de los cielos".
La palabra
"volvéis" de acuerdo con la concordancia de Strongs
es
la palabra griega "Strefo", que significa "torcer, dar vuelta, o ir en
dirección
opuesta (lit. o fig.) - convertir, cambiar rumbo, voltearse uno mismo".
El Léxico griego - inglés de Thayers
indica que "Strefo"
significa
"cambiar uno mismo de su curso de conducta; ejemplo: cambiar su mente".
Esta misma palabra "Strefo" es usada en Mat. 16:23,
Lucas 7:9, 44;
9:55;
10:2-3; 14:25; 22:61; Jn. 20:14, 16; Hechos 2:20; 7:39 y 42. Pero en
todos
estos versículos esta palabra que a veces se traduce "convertir"
es
traducida "volvéis" o "vuelto" en inglés.
Hay otra palabra griega que viene de "Strefo", y en
cada instancia en
que
se usa esta palabra, tiene que ver con personas siendo salvas por
gracia
por medio de la fe sin añadir nada como resultado de ganar almas
o
predicar el Evangelio.
Esa palabra es la palabra griega "Epistrefo" que significa "revertirse,
darse
vuelta, cambiar otra vez". En español normalmente se traduce
"volver"
o "convertir".
PRIMERO, se
encuentra en Hechos 11:21 "Y la mano
del Señor estaba
con
ellos, y gran número creyó y se convirtió
(Epistrefo)
al Señor". Esto fue el
Evangelio predicado en Antioquia. Una gran
pregunta
que tengo es, como la fe es vista aquí en la palabra
"creyó",
¿por qué el Espíritu Santo hubiera puesto "y se
convirtió
al Señor" si no fuese importante? Una segunda pregunta
que tengo
es,
¿si esta fue la iglesia donde primero fueron llamados
cristianos,
y se "convirtieron al Señor",
no debe la gente hacerlo hoy en
día
también?
SEGUNDO, se
encuentra en Hechos 14:13-15 "Y el
sacerdote de
Júpiter,
cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante
de
las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer
sacrificios.
Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron
sus
ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces y diciendo:
Varones,
¿por qué hacéis esto? Nosotros también
somos
hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades
os
convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar,
y
todo lo que en ellos hay".
¿Por qué estuvieron Bernabé y Pablo predicando que
"de
estas vanidades os convirtáis al Dios vivo" ¿si
Jim
Vineyard
no debe predicarlo en nuestra generación? El 17 de Septiembre de
1964,
en la única forma que sabía, Jim Vineyard se
dirigió
de su pecado a Cristo.
TERCERO, se
encuentra en Hechos 26:14-20 "Y
habiendo caído todos
nosotros
en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua
hebrea:
Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar
coces
contra el aguijón. Yo entonces dije: ¿Quién eres,
Señor?
Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú
persigues.
Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he
aparecido
a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y
de
aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu
pueblo,
y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus
ojos,
para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de
Satanás
a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón
de
pecados y herencia entre los santificados. Por lo cual, oh rey Agripa,
no
fui rebelde a la visión celestial, sino que anuncié
primeramente
a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la
tierra
de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a
Dios,
haciendo obras dignas de arrepentimiento".
La palabra "Epistrefo" que viene de "Strefo" es
usada dos veces en este
pasaje,
en el versículo 18 y 20. Pablo le describe a Agripa lo que
aconteció
en su conversión y lo que Dios le había comisionado a
predicar
(v. 18). "que se conviertan de las
tinieblas a la luz, y de la potestad
de
Satanás a Dios" y (v. 20) "que se arrepintiesen y se
convirtiesen
a Dios".
Por inspiración divina, Pablo describe su
llamado como el de
predicar
que la humanidad debe convertirse de las tinieblas, dejar el poder de
Satanás,
y dirigirse a Dios. Cualquier predicador que le quiera hacer creer que
los
que predicamos como el apóstol Pablo lo hacia, que los hombres
"se
conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de
Satanás
a Dios" confundimos a la gente, simplemente no está
usando bien
la
Palabra de Verdad.
CUARTO, la
penúltima cosa que mencionaré, donde la
palabra
"Epistrefo" es traducida "convertisteis" es 1 Tes. 1:8-9 "Porque
partiendo
de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no
sólo
en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe
en
Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de
hablar
nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos
recibisteis,
y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir
al
Dios vivo y verdadero".
El contexto del versículo 8 demuestra su fe
en Dios, y el
contexto
del versículo 9 nos muestra que ellos se "convirtieron de los
ídolos
a Dios". Pero aun en nuestra generación hay predicadores
fundamentalistas
que le quieren hacer creer que ya no debemos predicar el
arrepentimiento
y la fe, como Pablo predicaba acerca de la iglesia en Tesalónica.
Al intercambiar correspondencia con un hermano
predicador, cuya
opinión
era que el arrepentimiento no involucraba dirigirse a Cristo del
pecado,
este hermano me escribió "me convertí cuando me
arrepentí,
eso es, cuando cambié mi mente y decidí que no
podía
cambiarme a mí mismo, y me dirigí a Cristo para
salvación,
eso es, confié en él completamente, en él solo y
nada
más".
Escribiendo en respuesta a su carta, le
pregunté a este hermano
predicador,
"Espero que veas que esta es la posición que tomo cuando declaro
que
en mi conversión, me convertí de mi pecado (a Cristo).
Ud.,
hasta declara que en su conversión usted se dirigió a
Cristo.
Si Ud., se dirigió a Cristo, ¿de qué se
dirigió?
Si no había pecado para (su nombre) de la cual voltearse,
¿está
Ud., diciendo que estaba sin pecado cuando se dirigió a Cristo?"
Él me respondió diciendo "Me agrada
contestar su
pregunta.
Cuando me dirigí a Cristo, me volteé de mi dependencia en
mi
reformación; cambié de mi dependencia en membresía
en
la iglesia; cambié de mi dependencia en el bautismo;
cambié
de mis promesas de vivir mejor, y me dirigí solo a Cristo,
diciéndole
que dependía totalmente en él y nada más para
llevarme
al cielo".
Lo que este hermano predicador describe aquí es exactamente lo
que
yo hice, excepto que mi declaración es, "yo estaba perdido y sin
esperanza,
un pecador malvado, sin membresía en una iglesia, ni
reformación
ni bautismo ni promesas en la cual depender".
Lo triste de la posición que este hermano
predicador toma en
este
asunto, es la verdad de que no puede ver que estas cosas que menciona;
membresía
en una iglesia, reformación, bautismo o promesas, ninguna de
ellas
caen en ninguna categoría, cuando hablamos de salvación
excepto
pecado, porque "todo lo que no
proviene de fe, es pecado" (Romanos
14:23).
Por tanto, aunque este hermano predicador no lo
quiera admitir, basado
en
su testimonio escrito, cuando se dirigió a Cristo de las cosas
mencionadas,
se estaba volviendo de su pecado al dirigirse a Cristo.
Ahora Bancroft, en su libro "Elemental Theology"
(teología
elemental),
en página 263 declara "el arrepentimiento es el primer aspecto
de
la experiencia inicial de la salvación del creyente. La
verdadera
conversión es una parte esencial de la prueba de
regeneración.
La regeneración es Dios trabajando en, y la conversión es
el
hombre ocupándose, en su salvación en arrepentimiento y
fe".
Mi conclusión es que la conversión es
el acto lleno de
gracia,
soberano, avivado del Espíritu Santo, en la cual la vida divina
y
la naturaleza son impartidas al espíritu del hombre, causando
una
reversión de su actitud hacia Dios y el pecado -- la
expresión
de la cual, en arrepentimiento y fe, es asegurada a través de la
instrumentalidad
de la Palabra de Dios.
Si Jesucristo dice que debemos convertirnos, y si
esa misma palabra
significa
darse vuelta, y en algunos lugares se traduce voltear, entonces en mi
opinión
eso es arrepentimiento, dirigirse a Cristo al girar del pecado.
***
CAPÍTULO 6 - EL ARREPENTIMIENTO
DESDE UNA PERSPECTIVA FUNDAMENTALISTA
Cuando estudiamos la historia desde una perspectiva
del
fundamentalista,
encontramos la posición exacta de los que nos precedieron. Por
tanto,
en este capítulo, deseamos ver lo que algunos de los gigantes de
nuestro
Dios creían.
Carlos Spurgeon
En su libro, "The Soul Winner" (El ganador de
almas), Spurgeon declara
en
la página 35: "La conversión verdadera es en todos los
hombres atendida por un
sentido
de pecado, de la cual hemos hablado bajo la sección de
convicción;
por una tristeza por su pecado, o lamento santo por haber cometido
pecado;
por un aborrecimiento de pecado, que comprueba que su dominio ha
cesado;
y por volverse de su pecado en forma práctica, que nos muestra
que
la vida dentro del alma es operada por la vida de afuera".
Más adelante, en la página 36: "Otra
prueba de la conquista de un alma para Cristo se
encontrará
en un cambio real en la vida. Si el hombre no vive diferente de como
era
antes, no solo en la casa sino también fuera, tiene que
arrepentirse
de su 'arrepentimiento', y su conversión es una ficción".
[En la edición de este libro en
inglés, aparece una
porción
grande de un sermón de Spurgeon titulado "La Fe y el
Arrepentimiento
Inseparable". No lo incluimos aquí por falta de espacio.]
Dr. Bob Jones, Sr.
En su libro, "Bob Jones Sermons", hay un
sermón titulado
"Pródigo". En la página 102 de ese libro, el Dr. Bob
Jones declara:
Si tu tristeza no causa que le des la espalda a tus pecados, no
significa
nada".
Sam Jones
El gran evangelista metodista, en su libro "Sam
Jones", en las
páginas
112-113: "Estamos más familiarizados con la discusión de
esa
palabra
'arrepentimiento', pero aun, después de todas las definiciones
de
arrepentimiento, he visto en un libro que una anciana buena me dio la
mejor
definición del arrepentimiento que jamás he oído".
(Nota del autor: ¡Acuérdese que este es
un abogado
hablando!)
Yo estaba hablando con ella acerca de
religión y ella me dijo:
'Hermano,
te diré lo que es el arrepentimiento'.
"¿Qué será?" dije yo.
Ella dijo, "Es sentirse tan contristado por ser malo
con la gente que
uno
ya no lo va a hacer más".
"Bueno", contesté, "parece que lo entiendes
muy bien por cierto".
No hay una definición como esta en los libros.
"Yo te diré lo que es la religión",
ella
añadió.
"¿Qué?", pregunté.
"Si Dios me perdona por ser malo con la gente, ya no
voy a querer
hacerlo
más", contestó.
"Bueno", respondí. "Ahora tienes todo el
asunto resumido en esas
pocas
palabras".
El arrepentimiento es lo siguiente: "Estoy tan
contristado por ser malo
con
la gente que ya no lo voy a hacer más", y la religión es,
"ya
no lo quiero hacer más".
H.A. Ironside
Los credenciales de este hombre son bien conocidas
en el
fundamentalismo
de nuestro día. En su libro "Acts" (Hechos) sobre el libro de
Hechos,
en la página 401 acerca de Hechos 17:30, él dice: "Pero
ahora desde que Cristo ha venido y el Evangelio ha sido
predicado,
Dios manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan, esto
es,
cambiar su actitud y dirigirse a él para esa liberación
que
no pueden encontrar en ningún otro lugar".
En su libro "Luke" (Lucas) de 1947, en las
páginas 437 al 439: "La llamada al arrepentimiento es uno de los
vínculos que faltan
en
la predicación de tiempos modernos. Algunos de nuestros hermanos
casi
tienen miedo de hablar del arrepentimiento, porque hay los que
pensarán
que es algo meritorio. El arrepentimiento no es una obra de
mérito:
El arrepentimiento es un reconocimiento de que uno no tiene
méritos,
que en sí mismo es un pecador inmerecedor expuesto al juicio de
Dios.
Dios "manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan". El
arrepentimiento
no debe confundirse con penitencia. La penitencia es tristeza por el
pecado,
pero somos advertidos que "la tristeza que es según Dios produce
arrepentimiento
para salvación, de que no hay que arrepentirse". No es tan
solamente
tristeza por lo que hemos hecho. Puedo entristecer mi corazón al
pensar
de las cosas malas que he cometido, y de todo el daño que he
causado
a otros, pero a la vez no arrepentirme realmente para con Dios. El
arrepentimiento
no debe ser confundido con los actos de hacer penitencia. Esto es un
esfuerzo
de expiación o reparación por algo que uno ha hecho por
sufrir
voluntariamente; pero no hay sufrimiento físico o
negación
propia que pueda pagar por lo malo que le hemos hecho a Dios o al
hombre.
El arrepentimiento no deber ser confundido con reformación.
Algunas
personas tienen la idea que el arrepentimiento es el intento de
abandonar
sus pecados y vivir justamente. Puede haber una reformación
aparte
del arrepentimiento, pero nunca puede haber un verdadero
arrepentimiento
aparte de reformación, porque si de veras me arrepiento,
seguramente
buscaré reformarme".
(Nota del autor: Hay los que no piensan que Ironside
está
diciendo
lo mismo que todos los otros fundamentalistas, pero esa última
aseveración
lo dice todo. Un estudio honesto y objetivo de esto ciertamente lo
revela.)
"La palabra arrepentimiento significa un cambio de
mentalidad; no es
meramente
un cambio de punto de vista. No sería como el cambio que uno
podría
hacer de un partido político a otro, por ejemplo. Un hombre
puede
ser un demócrata hoy y un republicano mañana o viceversa
--
¡eso no es arrepentimiento! El arrepentimiento es un cambio de
mentalidad
que resulta en un cambio completo de actitud".
"Cuando un hombre, que ha estado viviendo en pecado
y en total
indiferencia
hacia Dios, confiesa su pecado y juzga su maldad y sinceramente busca
ser
liberado de ellos, que está determinado a andar, no en su senda
antigua
o vivir como vivía antes, pero se ha convertido hacia el Dios
que
había despreciado y pone su confianza en el Salvador que
él
proveyó - esto es arrepentimiento genuino".
(Nota del autor: Ironside nos dice que el hombre se
está
convirtiendo
a Cristo del pecado.)
"Hemos leído del 'arrepentimiento para con
Dios, y de la fe en
nuestro
Señor Jesucristo'. El arrepentimiento que el hombre encuentra en
Cristo
no es tan solo un Salvador de todo su pecado y culpa, sino
también
el que le entrega una vida nueva para que pueda andar de ese momento en
adelante
por una senda nueva. Ya no vivirá en esclavitud a las cosas que
lo
dominaban y controlaban en el pasado".
(Nota del autor: Lo que Ironside nos dice
aquí es consistente
con
2 Cor. 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es;
las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. El
hombre
que ha sido un fornicario, un idólatra, un adúltero, un
afeminado,
uno que se hecha con varones, un ladrón, un avaro, un borracho,
un
maldiciente, un estafador, o tales pecados, que siente la
convicción
por su mal camino, tal como los habitantes de Nínive, y como
consecuencia
toma ese paso de arrepentimiento y fe, es salvo).
Dr. R.A. Torrey
En su libro "What the Bible Teaches" (Lo que
enseña la Biblia),
en
página 356: Primero hace referencia a los siguientes pasajes:
Mateo 12:41 "Los
hombres de Nínive se levantarán en el
juicio
con esta generación, y la condenarán; porque ellos se
arrepintieron
a la predicación de Jonás, y he aquí más
que
Jonás en este lugar".
Jonás 3:5-8 "Y
los hombres de Nínive creyeron a Dios, y
proclamaron
ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de
ellos.
Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se
levantó
de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de
cilicio
y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en
Nínive,
por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales,
bueyes
y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban
agua;
sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios
fuertemente;
y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que
hay
en sus manos".
Ezequiel 18:30 "Por
tanto, yo os juzgaré a cada uno según
sus
caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor.
Convertíos,
y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la
iniquidad
causa de ruina".
Ezequiel 14:6 "Por
tanto, di a la casa de Israel: Así dice
Jehová
el Señor: Convertíos, y volveos de vuestros
ídolos,
y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones".
Isaías 55:7 "Deje
el impío su camino, y el hombre inicuo
sus
pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá
de
él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio
en
perdonar".
Entonces el Dr. Torrey declara: "Tercera
proposición: El arrepentimiento es manifestado por el
pecador
volviéndose de su mal camino -- de todas sus transgresiones, sus
ídolos
y sus abominaciones y sus pensamientos".
Esta es la importante y decisiva
manifestación de
arrepentimiento,
en la cual la Biblia imparte más énfasis. Note la
frecuencia
y urgencia de la palabra "convertíos" en la Biblia. Vea Hechos
3:19.
"Así que, arrepentíos y
convertíos, para que sean
borrados
vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor
tiempos
de refrigerio".
La conversión es la prueba externa del
arrepentimiento interior.
Compare
1 Tes. 1:9 "Porque ellos mismos
cuentan de nosotros la manera en que nos
recibisteis,
y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir
al
Dios vivo y verdadero".
D.L. Moody
En el libro "Bible Studies at Northfield" (Estudios
Bíblicos en
Northfield)
por Moody y Bonar, página 39, Moody declara:
"El arrepentimiento es darse vuelta"
"Otra vez, no es ayuno, ni oración, ni dejar
ciertos pecados. Si
yo
tengo un barco lleno de agujeros, y solo tapo algunos de ellos, el
barco
todavía se hundirá. Debemos desprendernos de todo pecado
y
dirigirnos a Dios".
Dr. John R. Rice
Primero, en su tratado "Qué es menester que yo haga para
ser
salvo".
En este tratado el Dr. John R. Rice escribe lo siguiente: "Arrepentirse
literalmente significa tener un cambio de mentalidad o
espíritu
hacia Dios y hacia el pecado. Significa convertirse de sus pecados,
sinceramente,
con todo tu corazón, y confiar en Jesús que te
salve.
Puedes ver, entonces, como el hombre que cree en Cristo se arrepiente y
el
hombre que se arrepiente cree en Cristo. El carcelero filipo (mi
palabra,
no la suya) se arrepintió cuando se convirtió de su
pecado
para creer en el Señor Jesús".
Segundo, el libro del Hno. Rice "Filled with the
Spirit, the Book of
Acts"
(Lleno del Espíritu, el libro de Hechos). En la página
395
y 396, refiriéndose a Hechos 17:30, el Dr. Rice escribió:
"El arrepentimiento y la fe en el Señor Jesucristo son
diferentes
formas de hablar del mismo cambio de actitud del corazón y la
mente
que Dios requiere. Pero para los que no se preocupan, el término
"arrepentimiento"
pone más énfasis en el asunto del pecado. Al carcelero,
ya
sintiendo convicción profunda y cayendo ante Pablo y Silas y
rogando
para ser salvo, ellos dijeron, "Cree
en el Señor Jesucristo y
serás
salvo..." (Hechos 16:30-31). Y ese era el mismo plan de
salvación
ofrecido aquí a los residentes de Atenas. Es cierto que
cualquiera
que confía en Jesucristo es perdonado y salvado
instantáneamente,
como muchas Escrituras dicen (Jn. 3:14, 16, 18, 36; Hechos 13:38-39;
16:30-31).
Uno no puede tener fe salvadora amenos que haya una conversión
honesta
en el corazón del pecado.
Tercero, el Dr. John R. Rice, en su libro, "Dr.
Rice, Here is my
Question",
(Dr. Rice, aquí está mi pregunta) en las páginas
248-249,
sobre la pregunta "¿Es el arrepentimiento todavía
necesario
para la salvación?", contestado en parte: "El arrepentimiento es
inseparable de la fe. La palabra griega en la
Biblia
simplemente significa un cambio de mentalidad, eso es, un cambio
completo
de actitud hacia el pecado y hacia Dios. Uno que convierte su
corazón
para confiar en Cristo ya naturalmente ha alejado su corazón del
amor
al pecado. ¿Cómo podría uno amar al Señor
Jesús
y desear agradarle sin alejar su corazón del pecado, o en otras
palabras,
arrepentirse del pecado?"
Más adelante "uno que realmente es
entristecido por su pecado,
una
tristeza proveniente de Dios, se arrepentirá; eso es,
tornará
su corazón para confiar en Cristo y amar a Dios".
Más adelante "uno que se arrepiente, eso es,
se ha convertido de
su
rebelión e incredulidad para confiar en Cristo, ha
creído,
por supuesto. Uno que confía en Cristo necesariamente ha
convertido
su corazón de rebelión y rechazo de Cristo y por tanto se
ha
arrepentido".
Más adelante, "Dios manda a todos los hombres
en todo lugar, que
se
arrepientan, y nadie puede ser salvo sin arrepentimiento. Pero eso no
involucra
un proceso, un duelo prolongado. Significa convertirse de su pecado
para
confiar en Cristo".
Cuarto, en un libro "Soul Saving Sermons For
Sinners" (Sermones que
ganan
almas para pecadores), el Dr. Rice predicó un sermón de
Lucas
13:1-5 titulado "virar o quemar".
Página 12 "Cada sermón debe tener una
invitación o
un
reto o advertencia solemne, una compulsión santa que pecadores
se
deben convertir de su pecado para servir a Dios".
Página 17 "Dios mismo aborrece el pecado, y
la única
forma
por la que el hombre obtendrá paz con Dios es llegar
también
a aborrecer el pecado y convertirse en santa aversión de sus
pecados".
Página 30 "Con tal que el pecado no sea
perdonado, y con tal que
el
corazón del hombre siga sin cambio, la muerte significa muerte
eterna
y el infierno".
Página 32 "Tan simplemente es '¡virar o
quemar!' No hay
otra
alternativa. No hay otra respuesta para el pecado sino el
arrepentimiento
o la muerte eterna".
Misma página "Pero no hay otra forma de venir
a Jesús
sino
con un corazón cansado de pecar que se está convirtiendo
del
pecado".
Misma página "Jesús es la respuesta,
pero ningún
hombre
puede hallar esta respuesta sin un corazón que se convierte del
pecado.
Entonces es virar o quemar. Es arrepentimiento o perdición".
Página 33 "Nadie puede confiar en Cristo para
perdón sin
reconocer
su pecaminosidad y una conversión en su corazón del
pecado".
Misma página "No hay rectitud si no hay
maldad. Entonces nadie
puede
confiar en Cristo para salvación, que no se arrepienta. Es virar
o
quemar".
Misma página "Y que nadie puede ser salvo sin
que su
corazón
se convierta del pecado".
Misma página "En el Antiguo Testamento el
término usado
con
más frecuencia para arrepentimiento es convertíos o
volveos.
2 Reyes 17:13-14".
Página 34 "Dios envió palabra por
todos los profetas y
testigos
a Israel Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos
y
mis ordenanzas..."
Misma página "Se nos enseña, con la
grata
aprobación
de Dios, del Rey Josías, que él se convirtió a
Jehová
de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas... 2
Reyes
23:25. Eso es arrepentimiento y eso es dirigirse a Cristo".
Misma página - El Dr. Rice hace
mención de 2
Crónicas
7:14 "se convirtieren de sus malos caminos" por decir "¿No es
eso
una promesa de perdón, al haber un arrepentimiento genuino?"
Misma página - El Dr. Rice menciona Ezequiel
18:30-32 y declara
"El
israelita fue mandado a arrepentirse, y convertirse de todas sus
transgresiones".
Página 36 - Él menciona Hechos
26:19-20 y dice "En todos
lugares
Pablo predicó que los hombres deberían arrepentirse y
convertirse
a Dios". Y en la misma página "Oh, querido amigo, es
arrepentirse
o perecer. Es virar o quemar".
Página 37 "Lo único que el pobre
pecador puede hacer para
tener
paz con Dios es convertirse en su corazón de su pecado y
permitir
que Dios arregle lo que el pecador no puede arreglar".
Misma página "El pecador puede confesar y
convertir su
corazón
del pecado, pero solo Dios le puede hacer bueno".
Misma página "Mi mensaje se ha terminado. Mi
corazón se
preocupa
por si acaso he hablado demasiado acerca de doctrina y no he dado
suficiente
exhortación santa para que los hombres huyan del juicio
venidero,
que los hombres se conviertan de sus pecados en penitencia santa y que
vengan
a Cristo por misericordia".
Misma página "Le ruego, querido pecador, que
te conviertas de tu
pecado
hoy".
Misma página "Puedes por lo menos estar
cansado del pecado y
confesarlo
y convertir tu corazón lejos de ellos".
Misma página "Arrepentimiento honesto
significa convertirse del
pecado,
pero también significa convertirse al querido Señor
Jesús".
Misma página "¿Convertirás tu
corazón a
Jesucristo
ahora completamente, honestamente confiando en él, o
arderás
en tormento eterno?"
Página 39 "Si le admites a Dios que eres
pecador, y en la mejor
forma
que sepas te arrepientes de tu pecado, eso es convertir tu
corazón
de tu pecado, lo confiesas y le ruegas a Dios que lo limpie".
Página 39 "Te ruego que te conviertas para
misericordia y que no
te
quemes en tormento".
Página 40 "He leído tu mensaje sobre
virar o
quemar...Aquí
y ahora convierto mi corazón de pecado y me dirijo a
Jesucristo".
Quinto, en muchos de las oraciones al fin de sus
sermones, el Dr. Rice
escribía
estas palabras:
¡HAGA
ESTA DECISIÓN AHORA!
Aquí hay una carta que espero que puedas
firmar honestamente y
copiar
y mandarla.
Evangelist John R. Rice
PO Box 1099
Murfreesboro, TN 37130
EEUU (Estados Unidos)
Querido Hno. Rice:
He leído su mensaje sobre
"____________________". En mi
corazón
me he confrontado con la realidad de que soy un pobre pecador
inconverso
que necesita perdón. Reconozco ante Dios mi pecaminosidad.
Aquí
y ahora convierto mi corazón de mi pecado y me dirijo a
Jesucristo.
Creo que Jesús murió por mis pecados y creo que
está
dispuesto a salvarme. Entonces aquí y ahora confío en
él
para perdonarme y salvarme ahora. ¡Hoy le doy mi corazón
para
siempre! De este día en adelante estoy confiando en Jesús
como
mi Salvador. Le confesaré abiertamente como mi Salvador y
saldré
a vivir por él.
Firma ______________________
Dirección ______________________
Si el tiempo y el espacio no fuese un asunto en esta
obra,
podríamos
proceder con muchos otros fundamentalistas que han tomado la misma
posición,
que el arrepentimiento es una conversión a Cristo del pecado.
Negar esto sería negar lo que los
fundamentalistas
históricamente
han predicado y enseñado.
Para estar seguro, permítame ser
enfático en cuanto a
esto,
ninguno de los hombres mencionados más arriba jamás
enseñó
que cuando un hombre se convertía a Cristo de sus pecados que
ese
hombre dejaba de pecar. Ninguno de estos hombres creía esto, ni
lo
enseñaba. Decir que cuando creemos que el arrepentimiento es
"una
conversión a Cristo del pecado", que estamos enseñado que
ahora
estamos sin pecado, o que estos hombres lo dijeron, es crear una imagen
falsa
para destruir.
***
CAPÍTULO 7 - EL ARREPENTIMIENTO
Y EL ASUNTO DEL PECADO
Todos los ganadores de almas que he conocido,
siempre empiezan con el
asunto
del pecado cuando tratan con una persona perdida.
La razón por esto es que el asunto del pecado
debe ser tratado
de
acuerdo con el Dios Todopoderoso. No se permitirá la entrada del
pecado
en el cielo, porque el pecado corrompe y nada que corrompe puede entrar
en
aquel lugar. Apoc. 21:27 No entrará en ella ninguna cosa
inmunda,
o que hace abominación y mentira, sino solamente los que
están
inscritos en el libro de la vida del Cordero.
La Biblia enseña que por un sacrificio
Jesucristo nos ha
perfeccionado
para siempre. Los creyentes han sido perfeccionados para siempre por la
muerte
de Cristo. Heb. 10:14 "Porque con
una sola ofrenda hizo perfectos para
siempre
a los santificados". ¿En qué sentido han sido
perfeccionados para siempre los
creyentes?
La respuesta es vista en Heb. 10:1-2 "Porque
la ley, teniendo la sombra
de
los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por
los
mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer
perfectos
a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues
los
que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya
más
conciencia de pecado".
La sangre de Jesucristo causa que los hombres sean
perfectos en su
posición
ante Dios, pero no en su condición. Esto de ninguna manera es
una
declaración que los hombres son sin pecado en práctica,
porque
ciertamente no lo son de acuerdo a 1 Jn. 1:8-10 "Si decimos que no
tenemos
pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no
está
en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo
para
perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que
no
hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no
está
en nosotros".
Por la sangre vertida de Cristo, el creyente es para
siempre librado de
culpa.
Ya no necesita tener una conciencia de sus pecados. La sangre quita
todo
sentido de culpa. Sus pecados son quitados por el sacrificio todo
suficiente.
Esta sangre vertida de Cristo es suficiente para
todas las clases de
hombres,
y básicamente, en esta discusión, vamos a agrupar a los
hombres
en tres clases:
Los que no sienten la carga de sus pecados, sino que
se deleitan en
ellas.
Los que sienten la carga de su pecado, y buscan
librarse de la carga
por
esfuerzos propios; por hacer algo para justificarse y ofrecer su
esfuerzo
a Dios, o sea "obras muertas". No se puede hallar paz en este esfuerzo,
ni
verdadero amor y servicio para Dios.
Los que vienen a Cristo por arrepentimiento y fe,
confiando en su obra
consumada
en la cruz del Calvario cuando vertió su sangre por nosotros,
resolviendo
para siempre su asunto de pecado, y por tanto tienen una conciencia
limpia
de culpa y buenas obras. Sus corazones están llenos de amor para
Dios,
y sirven al Dios viviente en la libertad del amor nacido de una fe en
la
sangre perfecta y purificadora.
Como la Luz del mundo, Jesucristo expuso las
pretensiones de profesores
religiosos
e hizo manifiesto la horrenda y profunda depravación de la
humanidad.
El hombre natural no le gusta oír de esta depravación. El
hombre
natural no le gusta oír como puede ser librado. La plena verdad
es,
antes de que conozca la verdad, está en esclavitud. Esta
esclavitud,
o condición de destitución es algo que el hombre
inconverso
necesita saber de sí mismo, y como tratar con ella.
El arrepentimiento es esa doctrina dada por Dios por
la cual el hombre
puede
tratar con el asunto del pecado en sus propias vidas y conciencias.
LOS HOMBRES ESTÁN DESTITUIDOS
DE JUSTICIA - Isaías 64:6
"Si
bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias
como
trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y
nuestras
maldades nos llevaron como viento".
LOS HOMBRES ESTÁN DESTITUIDOS
DE BONDAD - Romanos 7:18 "Y yo
sé
que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el
querer
el bien está en mí, pero no el hacerlo".
LOS HOMBRES SON SERES VILES -
Job 40:4 "He aquí que yo soy
vil;
¿qué
te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca".
LOS HOMBRES ESTÁN DESTITUIDOS
DE SABIDURÍA - Romanos 3:11
"No
hay quien entienda. No hay quien busque a Dios". Como
consecuencia, el
hombre
perdido está lleno de vanidad. Salmos 39:5 "He aquí, diste
a
mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de
ti;
Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah".
LOS HOMBRES PERDIDOS ESTÁN
DESTITUIDOS DE FUERZA Y PODER -
Romanos
5:6 "Porque Cristo, cuando
aún éramos débiles, a su
tiempo
murió por los impíos". Como consecuencia, no
pueden hacer
nada
bueno para Dios, o para sí mismo. Jn. 15:5 "Yo soy la vid,
vosotros
los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él,
éste
lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis
hacer".
LOS HOMBRES PERDIDOS ESTÁN
DESTITUIDOS DE LIBERTAD -
Isaías
61:1 "El Espíritu de
Jehová el Señor está
sobre
mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a
predicar
buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de
corazón,
a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la
cárce";
Por tanto, están en una condición de
esclavitud. 2 Pedro
2:19
"Les prometen libertad, y son ellos
mismos esclavos de
corrupción.
Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo
venció".
Esta condición del hombre perdido es
más, mucho
más
que muchos predicadores o maestros de Escuela Dominical suponen.
EL HOMBRE ES UNA CRIATURA
CAÍDA, TOTALMENTE DEPRAVADA, SIN
NINGUNA
JUSTICIA EN SÍ DESDE LA PLANTA DE SUS PIES HASTA SU CABEZA.
Isaías 1:6 "Desde la planta
del pie hasta la cabeza no hay en
él
cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no
están
curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceit".
EL HOMBRE ESTÁ COMPLETAMENTE
BAJO EL DOMINIO DEL PECADO Juan 8:34 "Jesús les respondió: De
cierto, de cierto os
digo,
que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado".
EL HOMBRE ES ESCLAVO A DIVERSAS
CONCUPISCENCIAS 2 Pedro 2:14 "Tienen
los ojos llenos de adulterio, no se sacian de
pecar,
seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a
la
codicia, y son hijos de maldición".
EL HOMBRE ES TOMADO CAUTIVO POR
SATANÁS POR SU VOLUNTAD El hombre está dominado
completamente por el poder de
Satanás.
Colosenses 1:13-14 "El cual nos ha
librado de la potestad de las
tinieblas,
y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos
redención
por su sangre, el perdón de pecados".
EL HOMBRE ANDA CONFORMA AL
PRÍNCIPE DE LA POTESTAD DEL AIRE Efesios 2:2. "En los cuales anduvisteis en otro
tiempo, siguiendo la
corriente
de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el
espíritu
que ahora opera en los hijos de desobediencia".
EL HOMBRE LLEVA ACABO EL DESEO DE SU
PADRE, EL DIABLO Juan 8:44 "Vosotros
sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de
vuestro
padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y
no
ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando
habla
mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira".
Ahora, como Dios declara que "ninguna cosa inmunda"
entrará en
el
cielo, se debe tratar con este asunto de pecado. ¿Qué nos
dice
Dios en cuanto a como debemos tratar con esto? La respuesta es simple.
Lucas 5:31-32 "Respondiendo
Jesús, les
dijo:
Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino
los
enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al
arrepentimiento".
Lucas 13:3-5 "Os
digo: No; antes si no os arrepentís, todos
pereceréis
igualmente. O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre
en
Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran
más
culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os
digo:
No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente".
Hechos 17:30 "Pero
Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta
ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan";
Hechos 20:21 "Testificando
a judíos y a gentiles acerca del
arrepentimiento
para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo".
Hace poco mi atención fue dirigida a un
librito sobre el
arrepentimiento
por un autor que le asigna un significado diferente al arrepentimiento
que
lo que creemos que la Biblia expresa. Este autor hizo mención de
D.
L. Moody en un esfuerzo para comprobar su enseñanza. Como
resultado,
inicié un estudio de la doctrina del arrepentimiento como
predicado
y escrito por D. L. Moody. Junto con el Dr. Bonar, el gran D. L. Moody
escribió
un libro titulado "Bible Studies at Northfield" (Estudios
Bíblicos
en Northfield). En ese libro, Moody salió con algo interesante
en
cuanto al arrepentimiento, lo cual creo que es digno de
consideración
para cualquier estudiante serio de la Palabra de Dios, que intenta usar
bien
la Palabra de Verdad.
Primero, permítanme hacer un comentario,
luego regresaremos a
los
puntos de Moody sobre el arrepentimiento.
Cuando el pleno sentido de la Escritura tiene sentido común, no
busque
otro sentido; por tanto, tome cada palabra en su primaria, ordinaria,
significado
literal, a menos que el contexto inmediato, estudiado a la luz de
verdades
axiomáticas y fundamentales, indica un significado
simbólico
o figurativo. La comparación de la Escritura con la Escritura es
vital
para entender todo sobre una verdad dada; todas las ocasiones en las
Escrituras
donde un tema es mencionado deben ser consideradas para llegar a una
verdad
total.
Ahora, regresando a los comentarios de Moody y Bonar
en "Estudios
Bíblicos
en Northfield" en cuanto al arrepentimiento.
MOODY TRATÓ CON LA ESCRITURA
HABLANDO DEL ARREPENTIMIENTO DE
DIOS
Empezando en la página 36 él dijo
"Ahora, en la Escritura
vemos
que el Señor se arrepiente. Éxodo 32:14. "Entonces
Jehová
se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su
pueblo".
También Jonás 3:10 "Y
vio Dios lo que hicieron, que se
convirtieron
de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho
que
les haría, y no lo hizo". En estos pasajes, su
arrepentimiento
significa
un cambio de propósito".
Lo que Moody está diciendo, en el contexto de
las Escrituras es,
Dios
es santo, Dios es perfecto, Dios es sin pecado. Dios no necesita
salvarse.
Pero Dios le dijo a Jonás que vaya a Nínive y que
tenían
40 días antes que fuera a destruir la ciudad. Jonás les
llevó
ese mensaje. La Biblia nos dice del impacto de su mensaje en
Jonás
3:4-10 "Y comenzó
Jonás a entrar por la ciudad, camino de
un
día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días
Nínive
será destruida. Y los hombres de Nínive creyeron a Dios,
y
proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el
menor
de ellos. Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se
levantó
de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de
cilicio
y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en
Nínive,
por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales,
bueyes
y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban
agua;
sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios
fuertemente;
y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que
hay
en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se
arrepentirá
Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? Y vio
Dios
lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se
arrepintió
del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo"".
Admitimos que este pasaje posee dos problemas para
los de nosotros que
creen
que el arrepentimiento bíblico es "convertirse a Cristo del
pecado".
El primero es visto donde declara "creyeron a Dios" y el segundo es
visto
donde declara que Dios "se arrepintió".
Cristo aclaró el primer problema cuando declaró en Mateo
12:41
"Los hombres de Nínive se
levantarán en el juicio con esta
generación,
y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la
predicación
de Jonás, y he aquí más que Jonás en este
lugar".
Cuando se compara la Escritura con la Escritura, en
Jonás
declara
que ellos "creyeron" y en
Mateo declara que ellos "se
arrepintieron".
El
arrepentimiento y la fe son diferentes partes del mismo paso, o
diferentes
formas de hablar de la misma actitud del corazón. Sabemos, por
supuesto,
que uno que (se ha convertido de su maldad) confía en Dios, ya
ha
creído.
El avivamiento más grande en la historia de
la humanidad
comenzó
aquí. La gente de Nínive iba en una dirección.
Pero,
al oír la predicación de Jonás, cada uno se
convirtió
de su camino, y empezaron a ir en dirección contraria. La
conversión,
obrado en el corazón del hombre por la gracia de Dios, es una
vuelta
completa, tal como los residentes de Nínive dieron la vuelta.
El señor Moody aclaró el segundo,
cuando dijo: "El arrepentimiento de Dios significa un cambio de
propósito".
Dios
se había propuesto a destruir a Nínive. Pero, cuando vio
su
arrepentimiento, su conversión de la iniquidad, Dios se
arrepintió,
y cambió su propósito de destruirles.
El señor Moody más adelante nos
muestra que el
arrepentimiento
de Dios es diferente que el del hombre: "Pero, él tiene otra
clase de arrepentimiento - profunda
tristeza.
Vea Gén. 6:6 Y se arrepintió Jehová de haber hecho
hombre
en la tierra, y le dolió en su corazón.
Jueces 2:18 "Y
cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová
estaba
con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de
aquel
juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a
causa
de los que los oprimían y afligían".
[Aclaración
del
traductor: La versión en inglés King James usa la palabra
"arrepentimiento"
en este versículo]
MOODY TRATÓ CON EL SIGNIFICADO
DE LA PALABRA ARREPENTIMIENTO
CUANDO
SE APLICABA A PECADORES
"En manera similar hay dos significados para la
palabra
"arrepentimiento"
cuando aplicado a pecadores y santos. En el caso del pecador, significa
un
cambio en el propósito de la vida--una conversión
completa,
un cambio en el plan de la vida. Esto es lo que se demanda del pecador
cuando
se dirige a Dios por primera vez. Él cambia su posición
hacia
Dios, y ve a Dios en su santidad. La luz de Dios es alumbrada en su
alma,
y él ve a Cristo como intercesor y propicia la sangre redentora.
Esto
sale en forma preciosa en la llamada de
sabiduría--sabiduría
representando a Cristo en Proverbios 1:23 "Volveos a mi
reprensión;
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y
os
haré saber mis palabras". El pecador no necesita ni una
calificación
ni recomendación. Simplemente debe convertirse a Dios sin
presentar
ningún mérito de sí mismo y ser aceptado por medio
de
los méritos de Cristo".
Lo que Moody está diciendo aquí es
exactamente lo mismo
como
es dicho en toda esta obra acerca de la conversión, en la forma
que
se usa "conversión" en Mateo 18:3 "Y dijo: De cierto os digo, que
si
no os volvéis [convertíos en inglés] y os
hacéis
como niños, no entraréis en el reino de los cielos".
El
arrepentimiento
y la fe, las dos partes del mismo paso, como el regalo de Dios, por su
gracia
(Charis, la influencia divina sobre el corazón, y su
reflexión
en la vida), produce conversión, que es "Strefo" o sea,
convertido,
que significa, "torcer; ejemplos: dar la vuelta, o ir al contrario". El
pecador
que viene a Cristo da la vuelta, o sea, va en sentido inverso.
En la página 39 del mismo libro, el
señor Moody declara: "El arrepentimiento es darse vuelta".
Los residentes de Nínive tuvieron que tratar
con su asunto de
pecado,
antes que el Dios misericordioso pudiera perdonarlos. El contexto de
las
Escrituras nos enseña que Dios envió a Jonás a
Nínive
por causa de su maldad, lo que haya sido, eso fue. Entonces, el
contexto
de las Escrituras nos enseña en Jonás 3:8 "Sino
cúbranse
de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y
conviértase
cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos".
Cuando Jesucristo dijo que se "arrepintieron", esto
es lo mismo que el
señor
Moody estaba diciendo en cuanto a "darse vuelta". Cada uno se
convirtió
de su mal camino.
El señor Moody dice más adelante, en la página 39:
"Debemos alejarnos de todo pecado, y dirigirnos a Dios". Eso
está de acuerdo con las palabras de Cristo en Lucas 13:3 "Os
digo:
No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente".
EL SEÑOR
MOODY ENTONCES TRATA CON EL ARREPENTIMIENTO DE LOS
SANTOS.
ÉL DIJO: "Hay, sin embargo, mucho más involucrado
en la palabra
"arrepentimiento"
que cambio de propósito cuando es aplicado a los santos.
Aquí
es donde entra la tristeza. En el caso de los santos, hay tristeza, una
tristeza
piadosa, y un viraje. Veamos 2 Corintios 7:10. "Porque la tristeza que
es
según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que
no
hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte".
"Para
salvación"
aquí significa "de clase salvadora". Es tristeza con un efecto
santificador.
Has tenido tristeza piadosa. Que cuidado produjo en ti para mantenerte
alejado
del pecado--sí, qué indignación contra el pecado
que
te engañó. Que deseo vehemente incita en ti para vivir
más
cerca de Dios--qué celo inspira contra el pecado. Un hombre
dejando
la bebida dijo: "Me vengaré de el; nunca lo volveré a
tocar".
Por tanto, un estudiante cuidadoso de la Palabra de
Dios, y de la
cristiandad
fundamental, verá que el "arrepentimiento" es esa parte de
conversión,
dado a nosotros por la gracia de Dios, que permite al hombre pecador
tratar
con el asunto del pecado para santificación ante Dios
Todopoderoso.
Y, en el contexto de las Escrituras, el cuidadoso estudiante de la
Palabra
de Dios verá, tal como el Hno. Moody, que hay una diferencia en
la
utilización de la palabra arrepentimiento, cuando es hablando de
Dios,
un pecador o un santo. Dios es perfecto, entonces Dios no se convierte
del
pecado. Él simplemente cambia su propósito debido a la
acción
del hombre arrepintiéndose. Un pecador perecerá a menos
que
se arrepienta (un cambio de mente que resulta en un cambio de
acción).
Los residentes de Nínive se apartaron de su mal camino. Un santo
no
puede perder su salvación, pero puede quebrantar su
compañerismo
con Dios, por tanto se arrepiente de su pecado, confesándolos y
dejándolos.
El mismo hermano predicador mencionado antes, llamó mi
atención
a un artículo por el Dr. John R. Rice, el difunto editor de "The
Sword
of the Lord" (La Espada del Señor - una revista cristiana) en un
artículo
titulado "Preachers Pervert Plan of Salvation" (Predicadores pervierten
el
plan de salvación). En este artículo, en la página
16
del 21 de enero de 1977 Sword of the Lord, el Dr. Rice escribió:
"Uno que ha confiado en Cristo para salvación es salvo,
aún
si, como Noé y Lot, se emborracharon. No se deberían
haber
emborrachado, pero eso no cambia la verdad que eran nacidos de nuevo y
salvos.
Entonces uno que viene a Cristo para perdón es salvo, aún
si
cae en tentación y ha maldecido y negado su salvación tal
como
Pedro. Uno que ha convertido su corazón del pecado, y ha
confiado
en Cristo para salvación es salvo, aún si cae en
adulterio
y homicidio, tal como David.
No haga condiciones extras acerca de
convicción, arrepentimiento
y
confesando a Cristo abiertamente. Si uno tiene suficiente
convicción
para clamar a Cristo para salvación y misericordia, lo recibe.
Cualquiera
que se dirige a Cristo para misericordia ha volteado del pecado en su
corazón
y se ha arrepentido.
Él encontrará una gran necesidad de
arrepentimiento
día
tras día en la vida cristiana comparado a cuando era un pecador
perdido,
al aprender más acerca de su pecado, y su necesidad de
purificación
y ayuda. Pero, el que ha confiado en Cristo tiene suficiente
convicción,
tiene suficiente arrepentimiento para ser salvo".
Ahora, la esencia de estas afirmaciones por el Dr.
John R. Rice es
esencialmente
lo mismo que las de Moody. Hay una necesidad de arrepentimiento de
parte
del pecador. Hay una necesidad de arrepentimiento de parte del santo.
Arrepentimiento
para el santo es la primera parte del paso de salvación,
arrepentimiento
y fe. El arrepentimiento para el santo lo mantiene en confraternidad
con
nuestro Padre Celestial.
En conclusión, permítanme afirmar que
yo creo que el
arrepentimiento
es la forma de Dios para que el hombre pecador pueda tratar con el
asunto
del pecado, pero solo en el contexto de ese arrepentimiento siendo
parte
de la gracia de Dios de acuerdo con el galardón de Dios por
medio
de salvación en la sangre vertida de Cristo. Y como Cristo
declaró,
Lucas 13:3 Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos
pereceréis
igualmente.
***
CAPÍTULO 8 - EL ARREPENTIMIENTO
PUEDE ACLARAR LA CONFUSIÓN ACERCA DE LA VIDA CRISTIANA
La palabra "arrepentimiento" se encuentra 111 veces
en la Biblia; 46
veces
en el Antiguo Testamento y 65 veces en el Nuevo Testamento [Nota del
traductor:
tome en cuenta que estas estadísticas están basadas en la
Biblia
King James en inglés]. Si uno incluye todas las veces que Dios
habla
acerca de convertirse del pecado y dirigirse hacia su justicia, la
Biblia
está repleta de arrepentimiento. No dudo que se
aproximaría
a mil instancias.
La palabra griega para arrepentimiento "Metaneo"
literalmente significa
"pensar
en" e implica "voy a cambiar mi mente. Estoy pensándolo otra
vez,
y voy a cambiar mi mentalidad".
El cambio de mentalidad en el arrepentimiento
siempre resulta en un
cambio
de comportamiento. Si uno empieza a pensar como debe, uno
empezará
a actuar como debe.
La razón por la cual actuamos como actuamos
es por causa de toda
la
programación que hemos tenido en nuestra vida. A través
de
los años, todas estas cosas han penetrado; todos los que nos
influyeron,
todos los lugares donde hemos estado; todo lo que nos ha acontecido,
nos
ha influido, nos ha programado, porque nuestra mente es como una
computadora,
todo lo que te ha ocurrido te ha programado.
Lo importante no es tanto por lo que hemos pasado,
sino lo que uno se
dice
a sí mismo en cuanto al asunto.
Hay personas que dicen, "Bueno, se acabó. Soy
un fracaso. No hay
nada
más que se pueda hacer". Y sabe, en esos casos, tienen
razón.
Hay otras personas que dicen "quizás fue
terrible. Posiblemente
fue
horrible. Pero, por la gracia de Dios, no me voy a rendir".
¿Sabe
qué? En su caso, tienen razón también.
El arrepentimiento está en la mente y en el
corazón que
resulta
en la actitud de la vida. El arrepentimiento siempre conlleva la idea
de
convertirse del pecado.
En Juan 8, trajeron a esa mujer que había
sido encontrada en el
acto
mismo de adulterio. "Entonces
Jesús se inclinó, y
escribió
en la tierra y dijo, El que de vosotros esté sin pecado sea el
primero
en arrojar la piedra".
La Biblia dice que salieron, empezando con los
más viejos hasta
los
postreros, que es de especial interés y nos muestra que "entre
más
viejo que uno es, más se da cuanta de que no es perfecto".
Cristo se enderezó y dijo "¿dónde están los
que
te acusaban?""Ninguno,
Señor" contestó ella. Entonces
él
dijo a ella "vaya y peque todo lo que quiera". No, no dijo tal cosa.
Él
dijo "vete y no peques más".
No fuiste salvado para ser libre para pecar todo lo
que quieras, y
todavía
ir a la gloria; fuiste salvado del pecado.
Muchos de los del pueblo de Dios comparta mentalizan
sus vidas. Ellos
ponen
sus creencias en un compartimiento-- lo que creen acerca de la Biblia,
y
acerca del infierno y del cielo; todo eso lo colocan en un
compartimiento.
Entonces ponen sus estilos de vida en otro compartimiento-- lo que
hacen,
donde van, como hablan, como se comportan, con quienes se asocian.
Tienen
sus creencias en un cajón por aquí, y su estilo de vida
en
otro cajón por allá.
Permítanme ilustrar: Un tiempo atrás
salió en las
noticias
algo de una cantante de música Rock que había nacido de
nuevo.
Antes de esto, esta mujer era conocida por sus
actuaciones vulgares,
palabras
sucias y un estilo de vida malvada y perversa.
Cuando le preguntaron por qué ella
había nacido de nuevo,
ella
mencionó su niñez y las enseñanzas que
había
oído acerca de cuan mal iban a ser las cosas antes del retorno
del
Señor. Ella dijo "Pensé que debería ser salva".
Cuando la preguntaron a ella
"¿Cambiarán algunas cosas en
tu
música o actuaciones?"
Ella respondió "No veo ninguna razón
por qué
debería
cambiar, porque en realidad estás hablando de dos cosas
completamente
diferentes".
El periodista de las noticias dando el reportaje
dijo "Bueno, otra
estrella
en el vagón de los nacidos de nuevo".
Ni tu ni yo somos alguien para juzgar el
corazón de esta mujer,
pero
esto causa que uno se pregunte si un arrepentimiento real
aconteció
en este caso, porque Pablo declaró en 2 Corintios 5:17 "De modo
que
si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron;
he aquí todas son hechas nuevas".
Lo siguiente es un buen ejemplo de una
descripción de
salvación
de parte de la "cristiandad contemporánea". No hace ninguna
mención
de convertirse del pecado. Permite que la gente diga una oración
y
continúe andando en su pecado. Permite que la gente siga en su
vieja
naturaleza. Permite que la gente sea 100% pecadores antes y
después
de su "arrepentimiento".
"¿Has estado enamorado alguna vez? Tú
sabes, cuando te
sientas
todo el día pensando en esa persona del sexo opuesto. Cuando
amas
a alguien, haces toda clase de cosas para impresionarle y agradarle.
Quizás
harías un dibujo, pintarías algo o crearías alguna
escultura.
Dios ha diseñado una maravillosa pieza de arte para
impresionarte
y traerte gran gozo. Mira a tu alrededor. Mira a los cielos, las
montañas,
los árboles, las flores, las aves, el venado, la puesta del sol
y
toda su creación. Dios ha creado los cielos y la tierra.
¿Continúas
ignorándole? Él te ha presentado algo que
avergonzaría
una docena de rosas. Él te ha presentado una creación
maravillosa.
Él quiere tu afecto. A Él le gustaría oírte
decir
'gracias'. Tarde o temprano, cuando amas a alguien, tú acabas
escribiendo
una carta de amor. En esa carta describes cuanto amas a esa persona.
¿Sabes
algo? Dios te ha escrito una carta de amor. Se llama 'la Biblia". En
ella,
él describe su gran amor por ti y su plan por ti para pasar la
eternidad
con él. Cuando estamos enamorados, usamos frases como "te
amaré
para siempre". Dios te amará para siempre... y te dará
vida
eterna en la cual podrás amarle para siempre. Después que
intentas
una sutil aproximación y te comunicas con la persona con la cual
estás
enamorado, con tiempo mencionas las dos palabras que todos nosotros
queremos
oír: 'te quiero'. Si tomas un momento para estar quieto y en
silencio
ante Dios él te dirá que te ama. Pruébalo.
Pregúntale
directamente como él se siente acerca de ti, y supón que
te
responderá. En la porción silenciosa de tu cerebro, esa
parte
que en forma especial es tuya, estoy convencido que recibirás su
respuesta
inaudible 'te quiero'. Una vez que estás enamorado, y sabes que
la
otra persona te quiere, te sientes bien. Tus emociones traen una paz
alentadora
a tu ser interior. Cuando te entregas al Dios de amor por aceptar su
muerte
en sacrificio y resurrección por ti, entrarás en una
relación
con él. Ahora tendrás la oportunidad de sentir su
presencia.
Su Espíritu dejará saber a tu espíritu que eres
amado.
Te sentirás bien. Los sentimientos son un producto natural de un
amor
verdadero y duradero. Dios realmente te quiere. Te ruego que le
regreses
ese amor a él. La decisión es tuya. (Heaven's Metal
Magazine,
número 18, página 40).
Esto es solo un ejemplo de la interpretación
de
"arrepentimiento"
sin "conversión" de los de la "cristiandad contemporánea".
Permítame ilustrar otra vez: Durante el
movimiento
político
para votar en cuanto a la prohibición o no de bebidas
alcohólicas,
que fue ganada por los que promovían el alcohol en el estado de
Oklahoma
[Estados Unidos], Frosty Troy, un comentarista de noticias liberal dijo
"Los
resultados del voto hubieran sido diferentes si los cristianos
cambiaran
su creencia acerca del negocio de licor". Pero él dijo
más
tarde "Hay demasiados diáconos bautistas que son dueños
de
licorerías en Oklahoma".
Luego un hombre me dijo que esta gente sentía
que se iba a
comprar
licor de todos modos, entonces por que no permitir que lo compren de
ellos.
Mi pregunta, "¿Pueden personas que
continúan viviendo y
prosperando,
y que están viviendo en rebelión contra Dios, realmente
ser
cristianos porque simplemente dicen serlo?"
Una encuesta por la compañía Gallup
encontró que
la
mayoría de estadounidenses creen la Palabra de Dios. Pero,
cuando
les preguntaron si practicaban lo que creían, la mayoría
dijo
que no. La conclusión de esta encuesta era que no había
conexión
entre la creencia ortodoxa y el estilo de vida ortodoxa.
La estrella de la película "The Best Little
Whorehouse in Texas"
(la
mejor casita de prostitución en Texas), después de hacer
la
película contó como Dios la había guiado a hacer
la
película.
No creemos en una perfección sin pecado, y no
estamos intentando
causar
que la gente dude de su salvación, pues nuestro Señor
dijo
en Mateo 11:28 "Venid a mí
todos los que estáis trabajados
y
cargados, y yo os haré descansar".
Cuando uno viene a Jesús, uno se convierte de
su estilo de vida
pasada,
y su nuevo estilo de vida y creencias nuevas empiezan a alinearse
juntas.
Cuando una persona es salva, y eso es a través de
arrepentimiento
y fe, y no es salvo para que pueda pecar, uno se salva para que se
libre
del pecado. Pero otra vez, permítanme decir que el
arrepentimiento,
o la conversión del pecado, no significan que uno ya no peca.
La esencia del pecado es una manera de vida de
voluntad propia. El
pecado
es yo haciendo lo que quiero, en vez de hacer lo que Dios quiere que yo
haga.
Adán hizo lo que Dios prohibió, y lanzó al mundo
entero
en pecado.
El arrepentimiento no es simplemente la
conversión de
algún
pecado particular, es convertirse del pecado como una manera consciente
de
vivir. No será solamente algo que se demuestra en la mente y no
se
manifiesta en la vida. Sí, "De modo que si alguno está en
Cristo,
nueva criatura es".
***
CAPÍTULO 9 - "PROBLEMAS"
CAUSADOS POR LA DOCTRINA DEL ARREPENTIMIENTO
Al leer la historia del cristianismo, aparece como
que el asunto del
arrepentimiento
ha sido uno de de los debates largos continuos. Esta conclusión
viene
de los comentarios de Spurgeon, Torrey y otros fundamentalistas de
nuestro
pasado.
Por tanto, en este capítulo queremos tratar
con algunos de estos
problemas.
HAY QUIENES DICEN QUE "EL
ARREPENTIMIENTO Y LA CONVERSIÓN NO ES
LO
MISMO".
Nuestra contención es que el arrepentimiento
es parte de la
conversión.
Jesús declaró en Mateo 18:3 "Y dijo: De cierto os digo,
que
si no os volvéis ["convertíos" en la
versión King
James
en inglés] y os hacéis
como niños, no
entraréis
en el reino de los cielos".
La palabra "convertíos", cuando es usada en
el contexto de las
Escrituras
muestra salvación por arrepentimiento y fe. Hechos 11:21 "Y la
mano
del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y
se
convirtió al Señor". Hechos 14:13-15 "Y el sacerdote de
Júpiter,
cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante
de
las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer
sacrificios.
Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron
sus
ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces y diciendo:
Varones,
¿por qué hacéis esto? Nosotros también
somos
hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades
os
convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar,
y
todo lo que en ellos hay". Hechos 26:15-20 "Yo entonces dije:
¿Quién
eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a
quien
tú persigues. Pero levántate, y ponte sobre tus pies;
porque
para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las
cosas
que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,
librándote
de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para
que
abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de
la
potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es
en
mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
Por
lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,
sino
que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y
Jerusalén,
y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y
se
convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento".
1 Tes.
1:8-9
"Porque partiendo de vosotros ha sido
divulgada la palabra del
Señor,
no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo
lugar
vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos
necesidad
de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en
que
nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a
Dios,
para servir al Dios vivo y verdadero".
La palabra "convertisteis" en el último
versículo es la
palabra
griega "Epistrefo", lo cual es definido por Strongs como: "Revertir,
dar vuelta".
En estos pasajes mencionados se encuentran las
palabras "se
convirtió
al Señor", "os
anunciamos que de estas vanidades os
convirtáis
al Dios vivo", "que se
conviertan de las tinieblas a la luz, y de la
potestad
de Satanás a Dios", "que
se arrepintiesen y se convirtiesen a
Dios,
haciendo obras dignas de arrepentimiento" y "cómo os
convertisteis
de los ídolos a Dios".
Ahora, al usar bien la Palabra de Verdad, debemos
comparar la Escritura
sobre
la Escritura. En este caso, iremos al Antiguo Testamento para dar
validez
a este punto, y para dar énfasis vamos a destacar tres palabras
distintas:
Ezequiel 14:6 "Por
tanto, di a la casa de Israel: Así dice
Jehová
el Señor: Convertíos [arrepentíos en
inglés],
y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas
vuestras
abominaciones".
Isaías 6:10 "Engruesa
el corazón de este pueblo, y agrava
sus
oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga
con
sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y
haya
para él sanidad".
Salmos 51:13 "Entonces
enseñaré a los transgresores tus
caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti".
Las tres palabras son (1) arrepentíos, (2)
convierta, y (3)
convertirán,
todas estas palabras son diferentes en el vocabulario inglés. En
el
hebreo, estas tres palabras son una sola, "shuwb".
Esta palabra "shuwb" significa (1) dar vuelta,
regresar, (2) ser
restaurado,
renovado, (3) venir para atrás, restaurar.
Es usada en estos tres versículos, pero en
inglés es
equivalente
a arrepentíos, convierta y convertirán en español.
Esta palabra hebrea "shuwb" es traducida "volveos"
en 2 Reyes 17:13-14
"Jehová
amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos
los
profetas y de todos los videntes, diciendo:Volveos (shuwb) de vuestros
malos
caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas
las
leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado
por
medio de mis siervos los profetas. Mas ellos no obedecieron, antes
endurecieron
su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en
Jehová
su Dios".
El significado en estas Escrituras es muy simple y
el contexto es claro
como
el cristal.
La misma palabra es usada en 1 Reyes 8:33-35 "Si tu pueblo Israel fuere
derrotado
delante de sus enemigos por haber pecado contra ti, y se volvieren
(shuwb)
a ti y confesaren tu nombre, y oraren
y te rogaren y suplicaren en esta
casa,
tú oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de
tu
pueblo Israel, y los volverás a la tierra que diste a sus
padres.
Si el cielo se cerrare y no lloviere, por haber ellos pecado contra ti,
y
te rogaren en este lugar y confesaren tu nombre, y se volvieren
(shuwb)
del
pecado, cuando los afligieres".
La misma palabra es usada en 1 Reyes 8:46-48. "Si pecaren contra ti
(porque
no hay hombre que no peque), y estuvieres airado contra ellos, y los
entregares
delante del enemigo, para que los cautive y lleve a tierra enemiga, sea
lejos
o cerca, y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren
cautivos;
si se convirtieren (shuwb), y
oraren a ti en la tierra de los que los
cautivaron,
y dijeren: Pecamos, hemos hecho lo malo, hemos cometido impiedad; y si
se
convirtieren (shuwb) a ti de
todo su corazón y de toda su alma,
en
la tierra de sus enemigos que los hubieren llevado cautivos, y oraren a
ti
con el rostro hacia su tierra que tú diste a sus padres, y hacia
la
ciudad que tú elegiste y la casa que yo he edificado a tu nombre".
Por tanto, en adición a estas tres palabras,
la misma palabra es
traducida
como arrepentimiento en inglés y en español, y el
significado
en todos estos casos es el mismo, que el pueblo de Dios debe
convertirse
a él del pecado.
Bancroft, en su libro "Elemental Theology"
(Teología Elemental),
en
página 263, declara: "El arrepentimiento es el primer aspecto de
la experiencia inicial del
creyente
en la salvación. La verdadera conversión es una parte
esencial
de la prueba de regeneración. La regeneración es Dios
trabajando
en, y la conversión es el hombre obrando fuera, su
salvación
en arrepentimiento y fe".
Por tanto, es mi conclusión basado en usar la
Escritura sobre la
Escritura,
cuando se define estrictamente tales palabras como arrepentimiento,
conversión
y volver, es que la conversión, es el acto lleno de gracia,
soberano
y vivificador del Espíritu Santo en la cual la vida divina y la
nueva
naturaleza son impartidas al espíritu del hombre, causando una
reversión
hacia Dios y el pecado--la expresión de la cual, en
arrepentimiento
y fe, es asegurada a través de la instrumentalidad de la Palabra
de
Dios.
EL PROBLEMA DE DIOS
ARREPINTIÉNDOSE EN ROMANOS 11:29
Romanos 11:29 "Porque
irrevocables ["sin arrepentimiento" en la
versión
King James en inglés] son los
dones y el llamamiento de Dios".
Los que sostienen que el arrepentimiento no es "una
conversión a
Cristo
del pecado" declaran que este versículo es un problema, y le
añaden
la definición de "la conversión del pecado a Cristo" a la
palabra
arrepentimiento en este versículo.
Esto consiste de tomar la Escritura fuera de
contexto porque el
significado
de la palabra griega "Ametameletos", traducida arrepentimiento
aquí
(en inglés), en realidad no es "Metanoeo" de ninguna manera.
"Ametameletos" significa "irrevocable" [tal como fue
traducida en la
Reina-Valera
1960] y es usada solo una vez más en el Nuevo Testamento en 2
Corintios
7:10 "Porque la tristeza que es
según Dios produce
arrepentimiento
para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza
del
mundo produce muerte".
El significado es clarísimo: En Romanos
11:29, las Escrituras nos dicen que el llamamiento de Dios
es
irrevocable. En 2 Corintios 7:10, la Escritura nos dice que "la tristeza que es
según
Dios produce arrepentimiento para salvación" está
obrando
una
salvación que es irrevocable, o, como Juan lo dice en Juan
10:27-29
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las
conozco, y me siguen, y yo les doy
vida
eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las
arrebatará
de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las
puede
arrebatar de la mano de mi Padre".
USAR UNA IMAGEN FALSA PARA DESTRUIR,
AL DECIR "POR DECIR QUE TIENES QUE
CONVERTIRTE
DE TUS PECADOS SIGNIFICA QUE YA NO PECAS"
Cuando la Biblia se refiere al arrepentimiento con
relación a la
salvación,
se refiera a uno viendo (con la ayuda del Espíritu Santo) que
por
la dirección que uno está tomando está equivocado.
Este cambio de pensamiento o cambio de actitud
acerca de su sendero
pecaminoso
resulta en un cambio de acción. Él entonces se convierte
del
pecado (arrepentimiento) y a Cristo (fe) lo que resulta en que
él
irá en una nueva dirección.
El se convierte del pecado, en el sentido de que
tiene una nueva
perspectiva
acerca del pecado. Ya no tiene un deseo de continuar en su pecado
(singular)
y pecados (plural), los que sean.
Sí, mientras tenga un cuerpo carnal,
continuará pecando.
No
desea hacerlo, si ama al Señor, que es lo que nos dice Pablo en
Romanos
7:1-25. Nuestro deseo debe ser el de vivir perfectamente, lo cual la
sangre
de Cristo nos hace en cuanto a nuestra posición ante Dios. Pero
desgraciadamente
muchos de nosotros no somos así. Únicamente cuando seamos
como
Jesús con cuerpos glorificados estaremos sin pecado.
PARA ILUSTRAR ESTO, VEAMOS:
Mateo 21:28-30 "Pero
¿qué os parece? Un hombre
tenía
dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a
trabajar
en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero
después,
arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma
manera;
y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue".
La palabra griega para "arrepentido" aquí es
"Metamellomai", que
significa
"importarle después".
Otra vez, el significado es simple. El padre le dijo
a este hombre que
fuera
a trabajar hoy en su viña. Él dijo "no quiero". Pero,
como
el pródigo, Lucas 15:17 "Y
volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos
jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo
aquí
perezco de hambre!"
Los católicos usan Juan 6:53 "Jesús les dijo: De cierto,
de
cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y
bebéis
su sangre, no tenéis vida en vosotros" para salir con su
doctrina
de
transubstanciación.
Para desaprobar esta doctrina, uno solo tiene que
invertir los
números
de los versículos, y usar Juan 6:35 "Jesús les dijo: Yo
soy
el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y
el
que en mí cree, no tendrá sed jamás".
En Juan 6:35 tenemos "nunca tendrá hambre" y "no tendrá
sed".
También tenemos dos palabras más que nos muestran como no
tendremos
hambre ni sed. Son las palabras "viene"
y "cree".
El hombre que viene a Cristo está tomando la
primera parte del
paso
de la salvación, el arrepentimiento. El hombre que "cree"
está
tomando la segunda parte del paso de la salvación, o sea, fe.
Hechos
20:21 "Testificando a judíos
y a gentiles acerca del
arrepentimiento
para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo".
Cuando Cristo dijo en Mateo 7:21 "No todo el que me dice: Señor,
Señor,
entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad
de
mi Padre que está en los cielos ¿qué quiso decir
con
esto?"
Al comparar Escritura con Escritura, vemos 2 Pedro
3:9 "El Señor
no
retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino
que
es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino
que
todos procedan al arrepentimiento".
Aquí encontramos la respuesta a las palabras "Él que hace
la
voluntad de mi Padre" en las palabras que "El Señor...no
queriendo
que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento".
Por tanto, el arrepentimiento es una "venida a
Cristo". Fe es "creer"
en
Cristo. Son inseparables. Son dos partes del mismo paso.
No hay ningún lugar en las Escrituras donde
nos diga que el
hombre
puede llegar al punto de no pecar.
Lucas 19:2 "Y
sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era
jefe
de los publicanos, y rico".
Lucas 19:5-8
"Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando
hacia
arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es
necesario
que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y
le
recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que
había
entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie,
dijo
al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes
doy
a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo
cuadruplicado".
Cuando Zaqueo hizo la aseveración "He aquí, Señor,
la
mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a
alguno,
se lo devuelvo cuadruplicado" él estaba manifestando
arrepentimiento,
o una conversión de su pecado a Cristo. A la misma vez, como
parte
del paso de la salvación, él también
manifestó
fe. Por tanto, Cristo declaró en Lucas 19:9 Jesús le
dijo:
"Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él
también
es hijo de Abraham".
La verdad de que Zaqueo vio que su condición
pecaminosa era
errada,
y que estaba dispuesto a ir por el camino de Cristo es arrepentimiento,
y
su creencia en Cristo es fe. Zaqueo todavía era un pecador. Pero
la
diferencia era que antes fue un pecador perdido, pero ahora como se
arrepintió
y creyó, él era un pecador salvo.
Cuando usamos bien la Palabra de Verdad es
inconcebible creer que
Zaqueo
podría haber sido salvo si hubiera continuado en su pecado de
fraude
y extorsión. Él resultó como dice 2 Corintios 5:17
"De
modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas
viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".
Esto está de acuerdo con 1 Corintios 6:9-11 "¿No
sabéis
que los injustos no heredarán el reino de Dios? No
erréis;
ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros,
ni
los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni
los
avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores,
heredarán
el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido
lavados,
ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados
en
el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de
nuestro
Dios".
El extorsionador debe convertirse de su pecado
(singular) y sus pecados
(plural)
y creer en Cristo para poder ser salvo.
En ningún lugar en las Escrituras nos indica
que este hombre
llegó
al punto de no pecar.
Veamos Hechos 9:1 "Saulo,
respirando aún amenazas y muerte contra
los
discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote".
Hechos 9:4-6 "Y
cayendo en tierra, oyó una voz que le
decía:
Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo:
¿Quién
eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú
persigues;
dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y
temeroso,
dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el
Señor
le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo
que
debes hacer".
Ahora cuando Pablo da su testimonio a Agripa acerca
de lo que
aconteció
aquí, encontramos esto: Hechos 26:11-20 "Y muchas veces, castigándolos en
todas las
sinagogas,
los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos,
los
perseguí hasta en las ciudades extranjeras. Ocupado en esto, iba
yo
a Damasco con poderes y en comisión de los principales
sacerdotes,
cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del
cielo
que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a
mí
y a los que iban conmigo. Y habiendo caído todos nosotros en
tierra,
oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea:
Saulo,
Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces
contra
el aguijón. Yo entonces dije: ¿Quién eres,
Señor?
Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú
persigues.
Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he
aparecido
a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y
de
aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu
pueblo,
y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus
ojos,
para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de
Satanás
a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón
de
pecados y herencia entre los santificados. Por lo cual, oh rey Agripa,
no
fui rebelde a la visión celestial, sino que anuncié
primeramente
a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la
tierra
de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a
Dios,
haciendo obras dignas de arrepentimiento".
Pablo era un pecador malvado, persiguiendo a la
iglesia del
Señor.
Pero fue convertido bajo convicción. Un día él se
dirigía
por el sendero de persecución. Al día siguiente se
dirigía
por el sendero misionero. Él se había convertido de las
tinieblas
a la luz, del poder de Satanás a Dios.
Pablo le testificó a Agripa que Cristo le
comisionó en
Hechos
26:16-20 "Pero levántate, y
ponte sobre tus pies; porque para
esto
he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que
has
visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote
de
tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que
abras
sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la
potestad
de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en
mí,
perdón de pecados y herencia entre los santificados. Por lo
cual,
oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial, sino que
anuncié
primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y
por
toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se
convirtiesen
a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento".
La comisión de Pablo era la de mostrar y
anunciar que ellos
deberían
arrepentirse y convertirse a Dios, y hacer obras dignas de
arrepentimiento.
Pero en ningún lugar en las Escrituras se nos
declara que Pablo
llegó
al punto de no pecar como resultado de su conversión a Dios, tal
como
él predicaría que otros deberían hacer.
¿De qué deben convertirse? De acuerdo
a este pasaje, de
"tinieblas"
y de la "potestad de Satanás".
***
CAPÍTULO 10 - EN
CONCLUSIÓN
De lo que podemos leer de la historia del
cristianismo en
América,
hubo un tiempo cuando si un hombre se hacía "religioso", se
hubiera
dicho que en forma definitiva habría un cambio en aquel hombre.
Pero
ese tiempo ya no existe en nuestra generación, y creo que la
razón
se debe a que no hay énfasis ninguno en cuanto al
arrepentimiento.
Para algunos, el arrepentimiento no significa "una
conversión a
Cristo
del pecado". Ellos dicen, que si uno cree eso, uno acabaría sin
pecado.
Esa no es la creencia del autor de esta obra, ni los hombres que
presentó
en esta obra aceptaron que el arrepentimiento es "convertirse a Cristo
del
pecado".
Un amigo predicador me escribió diciendo:
"Si el arrepentimiento de parte del pecador no
involucra al pecador
convirtiendo
su corazón del pecado, hay ciertas cosas que Jesús dijo
que
no tendrían ningún sentido.
Por ejemplo, la historia en Mateo 9:16-22
(también pasajes
paralelos
en Marcos 10:17-22; Lucas 18:18-23) del hombre principal rico. Dios le
dijo
a este hombre orgulloso que tenía que ir y vender todo lo que
poseía
y seguirle, si es que iba a obtener la vida eterna. La única
cosa
que Jesús podría haber estado haciendo era demostrar a
este
hombre que tenía un corazón codicioso y que tenía
que
convertirse de su codicia para poder ser salvo.
También el pasaje sobre el infierno en Marcos
9:43-48, donde
Jesús
declara que si un ojo (o mano o pie) te fuera ocasión de caer,
sería
mejor quitar ese miembro del cuerpo e ir al cielo que retener esa parte
del
cuerpo e ir al infierno. La única explicación
lógica
para este pasaje es que es posible para una persona continuar con
algún
pecado (cometido con los ojos, las manos o los pies) que le está
impidiendo
ser salvo y que tiene que librarse de ese pecado (o convertirse de el)
para
poder ser salvo.
La definición de Strongs de "Metanoeo"
significa "pensar
diferente
después, o después reconsiderar" está de acuerdo
exactamente
con el cuarto punto de la definición dada por Thayers la cual es
"salir
o apartar su alma de", y los dos son sinónimos con el cuarto
punto
de R.C. Trench que señala el cambio de conducta para el futuro,
que
resulta de todo esto".
Como consecuencia, en el caso de un misionero
tratando con un
idólatra
en lo más profundo de África, ¿deberá el
misionero
señalarle su pecado y la necesidad de arrepentirse de el,
exactamente
como la Biblia enseña, o debe el misionero simplemente
ignorarlo?
Yo pienso que no.
Como hemos afirmado, el arrepentimiento y la fe son
dos partes del
mismo
paso de salvación, o como el señor Spurgeon menciona "son
gemelos,
y decir cual es el primer nacido pasa su conocimiento". La fe es antes
del
arrepentimiento en algunos de sus actos, y el arrepentimiento antes de
la
fe en otros puntos de vista. El arrepentimiento que me hace llorar y
aborrecer
mi vida pasada por causa del amor de Cristo que me ha perdonado, es el
arrepentimiento
correcto.
Cuando digo, "mi pecado fue lavado por la sangre de
Jesús", y
que
me arrepiento porque he pecado de tal manera que fue necesario que
Cristo
muriera -- ese arrepentimiento visto por medio de ojos de paloma que
observan
sus heridas sangrientas, y siente que su corazón debe sangrar
porque
hirió a Cristo--ese corazón quebrantado que sufre porque
Cristo
fue clavado en la cruz por esa razón-- ese es el arrepentimiento
que
nos trae salvación.
El arrepentimiento es ese cambio en la mente, la
cual con ese cuidado
me
guía a resolverlo en el futuro que viviré como
Jesús,
y no viviré por los deseos de la carne, porque él me ha
redimido,
no con cosas corruptibles como plata u oro, sino con su propia sangra
preciosa,
ese es el arrepentimiento que me salvará, y el arrepentimiento
que
él pide de mí.
Este es el único arrepentimiento que debemos
predicar, no el
terror
de la ley, no desesperación, no el dirigir a la humanidad al
suicidio;
no las obras, no la perfección sin pecado, sino la tristeza que
es
según Dios, que es una tristeza hacia la salvación por
medio
de Jesucristo nuestro Señor.
Amados, todo esto es por la gracia de Dios (Charis,
la influencia
divina
sobre el corazón, con su reflexión en la vida).
Al terminar, permítame mencionar al Dr. Bob
Jones, Sr. otra vez,
quien
dijo "si tu tristeza no causa que le des la espalda a tus pecados, no
significa
nada".
Un arrepentimiento predicado por predicadores,
evangelistas o
misioneros
que no causa que los cristianos nacidos de nuevo no le den la espalda
al
pecado, será una cristiandad insignificante.