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LA DOCTRINA DE LA GRACIA IRRESISTIBLE 

Al entrar en el estudio de esta doctrina, lo hacemos con la comprensión que muchos no sólo se oponen a ella, pero también la rechazan. Pero cae de su peso que porque esto es verdad no significa que no es Bíblica. No obstante, mientras la estudiamos veremos que no sólo es Bíblica, pero también es "espiritualmente" lógico, es decir, no esta basada sobre el razonamiento carnal y mundano. ¿Qué doctrina verdadera del “evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24) no ha sido, y es opuesta, por los hombres soberbios y carnales? Esto ha sido verdad a través de la historia; e incluso hoy las Doctrinas gloriosas de la Gracia, que incluye la doctrina de la Gracia Irresistible, es rechazada por la mayoría de los que profesan ser cristianos porque ellos no quieren que Dios sea el Soberano Absoluto sobre la salvación de los pecadores. No, ellos traerían más bien a Dios al nivel del hombre pecador. Aún Él mismo se queja en el Salmo 50:21, “Pensabas que de cierto sería yo como tú”, pero que seamos recordados por Isaías: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (55:8, 9).

Ahora, la Gracia Irresistible es el resultado lógico de la Depravación Total del Hombre. Como hemos previamente probado por esta doctrina que el hombre en su depravación total, no sólo no puede, pero no quiere, ser salvado en venir al Señor Jesucristo para su salvación; ¡no importa qué! Su estado y condición "natural" son tales que impiden su consentimiento y habilidad de hacer algo acerca de ello. De hecho, podemos hasta decir que el hombre por la "naturaleza", como él entra en este mundo, si dejado a él, no pensará en Dios y lo buscará; e incluso cuando presentado con los beneficios de conocer a Dios, en vez de voltear á Él, ¡ellos lo correrán! Refiérase al Salmo 10:4 – El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: No hay Dios en todos sus pensamientos”; Romanos 3:11 – No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios”; Salmo 73:28 – Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien”; Job 21:14 – Dicen pues á Dios: Apártate de nosotros, Que no queremos el conocimiento de tus caminos”. Eso, amados, es el cuadro verdadero del hombre pecador; y si Dios de Su Gracia Libre y Soberana no interviene en su beneficio, ¡no hay ninguna esperanza para él de todo! Como ha sido dicho antes, más bien sería que el hombre trate de crear un universo que para él estar dispuesto y capaz de hacer algo, cualquier cosa que sea, para salvarse de sus pecados; ¡inclusive su tal llamado poder del "libre albedrío"!

Permítanos considerar dos Escrituras que creo lo hace muy claro por qué nosotros necesitamos la Gracia Irresistible de Dios si habemos de tener cualquier esperanza de creer en el Señor Jesucristo y venir a Él para salvación. Primero, Juan 6:44, Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere”; y luego en el versículo 65, Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre”. Si usted notará en este pasaje en el capítulo 6 de Juan, verá que el Señor Jesús les dice a los judíos que la base en que aquellos que creen y vienen a El está debido a la soberanía del Padre. Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado” (v. 29); Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera(v. 37); Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero (v. 39). De hecho, la verdad de la Gracia Irresistible es tal porque es de la Soberanía Absoluta de Dios; por lo tanto, es referida como la Gracia Libre y Soberana de Dios. Porque Dios es Soberano sobre todas cosas, inclusive la salvación de los pecadores, sigue que Su gracia es "irresistible" en que alcanzará que lo que es intentado de hacer; y eso es, en salvar a pecadores.

En este momento, por favor permite dar una declaración breve de la doctrina de la Gracia Irresistible, que es referida también a la Gracia Eficaz o el Llamamiento Eficaz. Es la misma doctrina pero con aspectos diferentes de ella, que saldrán al estudiarla. Esta doctrina simplemente nos enseña que la gracia de Dios no puede y no será resistida siempre que viene con poder sobre el pecador. De hecho, como indiqué previamente, alcanzara TODO lo que Dios lo intentó que hiciera con el pecador. ¡Por eso es llamada Irresistible! Como lo veremos, si no fuera así, entonces no hubiera absolutamente ninguna esperanza para que nadie de nosotros fuera salvo. Al mismo tiempo que es Irresistible, también proporciona todo lo que el pecador necesita para que sea salvo. Si esto no era así, entonces la salvación no es TODO DE GRACIA, con lo cual haría la gracia ineficaz porque podría ser resistida por el pecador. Consecuentemente, haría la salvación dependiente en el pecador; y eso es de contradecir las declaraciones claras de la Palabra inerrante de Dios: Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe(Efesios 2:8, 9). Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra (Romanos 11:6).

<>Lo que queremos hacer, al exponer el capítulo 6 de Juan, los versículos 44 y 65, es de presentar primero lo qué la Gracia Irresistible no es y lo que no significa. Entonces, en segundo lugar, presentaremos lo qué la Gracia Irresistible es y por qué es necesitada si cualquiera de nosotros ha de ser salvado. En hacerlo así, usted verá la conexión que esta doctrina tiene con las doctrinas previas que ya hemos estudiado, es decir las doctrinas de la Soberanía de Dios, la Responsabilidad del Hombre, la Depravación Total del Hombre, la Elección Incondicional de Dios, y de la Expiación Limitada de Jesucristo. De hecho, esta es aquella Cadena indefectible e irrompible de la Gracia que hacen las Doctrinas de Gracia del “evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24), que incluye la doctrina de la Perseverancia de los Santos, que estudiaremos después de esta doctrina. También, otra cosa que esta doctrina en particular hará, es decir la Gracia Irresistible, es que magnificará la Gracia Libre y Soberana de Dios “para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” (Efesios 1:6). Sí, usted verá que la Gracia de Dios es esa fuente eterna del Amor y de la Bondad de Dios, de donde fluye TODO lo que usted y yo podemos tener para nuestro eterno bien en Jesucristo es TODO debido a "las riquezas de su gracia" (v. 7). ¡¡¡Aleluya!!! 

Ahora, sabiendo cuán propenso somos en reaccionar contra cualquier cosa que nos humillará; y puede estar seguro de una cosa: La doctrina de la Gracia Irresistible nos humillará; o reaccionaremos como los judíos, e incluso algunos de los discípulos del Señor Jesús, lo hicieron en el capítulo 6 de Juan. Ya ve, la soberbia nos endurece y nos hace incrédulos; causando que rechacemos cualquier cosa que no nos gusta oír que contradicen nuestras "creencias" preconcebidas. Por supuesto, el incrédulo ya esta en ese estado de soberbia, que rechaza la verdad de la Palabra de Dios (“El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: No hay Dios en todos sus pensamientos” [Salmo 10:4]); pero ¿qué de ésos que reclama ser cristianos? Bueno, hay ese peligro como expresado por versículo 66 en Juan 6: “Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él”. ¿Por qué? ¡Porque no les agradó lo que Él les dijo a ellos con respecto de creer y venir a Él para salvación! Recomiendo que usted estudie con mucha oración este capítulo. No obstante, la gracia nos humillará para que seamos capaces a, no sólo creer la Escritura de Dios que es “útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia” (2 Timoteo 3:16), pero para someternos también a ella con un "así dice el SEÑOR". Amén.

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Permita que ahora consideremos esta doctrina de dos aspectos: Uno, de lo que no es; y dos, lo que no significa. La razón que hacemos esto es porque cualquier doctrina siempre levantará preguntas; y siempre debemos tratar de anticiparlo para enseñarla tan claramente como uno pueda para la edificación del pueblo de Dios en “el evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24). Necesitamos siempre recordar que la doctrina es la base de nuestra fe, es decir, las enseñanzas que aprendemos de la Palabra de Dios son la base de lo que creemos. Por lo tanto, el más sólido que nuestra base doctrinal es, el más fuerte es nuestra fe. Por eso el énfasis es puesto en la doctrina; y de hecho, eso es la primera cosa que es para nuestra ganancia de las Sagradas Escrituras: “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar” (indoctrinar); y luego “para redargüir, para corregir, para instituir en justicia” (2 Timoteo 3:16). Por lo tanto, la doctrina es muy importante para el cristiano; y esto no es simplemente para tener un conocimiento intelectual de la verdad, pero para que el cristiano “esté confirmado en la verdad presente” (2 Pedro 1:12) para “que ya no seamos niños fluctuantes, y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error” (Efesios 4:14). Esto ha sido el peligro para el pueblo de Dios; y más tanto hoy, ya que los falsos profetas y maestros abundan alrededor de nosotros con el aumento de la apostasía.

Pero permíteme insertar algo aquí antes que entramos en el estudio de esta doctrina: Hay ésos que se opondrán a la enseñanza de doctrina; y ellos piensan que son muy nobles en hacer así. Ellos reclaman que la doctrina es muy divisiva; y ¡LO ES! Separa la doctrina verdadera de la doctrina falsa; y definitivamente á sus maestros. De hecho, ellos se jactarán también reclamando que ellos no "predican doctrina, sino a Jesús". Mi pregunta para ellos es esto: "Entonces, ¿qué es lo que crees? Si usted no predica las doctrinas de la “una fe…del evangelio…que ha sido una vez dada á los santos” (Efesios 4:5; Filipenses 1:27; Judas v.3), entonces, ¿qué es lo que crees y qué es lo que enseñas á otros a creer para que sean salvados?” Otra vez, ellos se justificarán a sí mismos jactanciosamente diciendo: "Predico a Jesús". Pero ellos se olvidan convenientemente que los apóstoles no sólo predicaron a Jesús, pero también endoctrinaban. Pedro: “Y con otras muchas palabras testificaba y exhorta…” (Hechos 2:40). Pablo: “Y le hablaron la palabra del Señor, y á todos los que están en su casa” (16:32). Felipe: “Mas cuando creyeron á Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo…” (8:12). Tan siempre que uno ha de “enseñar y predicar á Jesucristo” (5:42), no es sólo simplemente a un "Jesús", ¡PERO TODO LO QUE LA BIBLIA DICE ACERCAS DE SU PERSONA Y DE SU SAVATION! El peligro que el apóstol Pablo advierte a la iglesia de Corintios es todavía verdad hoy en día: “Porque si el que viene, predicare otro Jesús que el que hemos predicado…” (2 Corintios 11:4). Lo qué Pablo dijo a Timoteo es también verdad para nosotros hoy: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, á ti mismo salvarás y á los que te oyeren” (1 Timoteo 4:16).

Con esto, permita que consideremos primero lo que la doctrina de la Gracia Irresistible no es: 1) No es una nueva doctrina. Por esto quiero decir que no es una doctrina que con todo repentino alguien la propuso fuera de dondequiera. Pero temo que para muchos es como es dicho de los atenienses cuando ellos oyeron de Jesús y de Su Resurrección: “(Pablo) predicaba á Jesús y la resurrección… ¿Podremos saber qué sea esta nueva doctrina que dices?” (Hechos 17:18, 19). Tristemente esta doctrina preciosa puede ser dicha ser “nueva doctrina” para muchos cristianos porque nunca la oyeron; y si la oyen, suena para ellos como “unas nuevas cosas” (v.20). Pero el concepto de esta verdad esta aún en el Antiguo Testamento. Refiérase al Salmo 100, donde leemos: “Reconoced que Jehová él es Dios: Él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado” (v.3). En otras palabras, ya que es Jehová el que "nos hizo" para ser “pueblo suyo, y ovejas de su prado…y no nosotros á nosotros mismos", esto significa que nosotros no tuvimos nada que ver con ello, sino que es debido al poder de Su Gracia Irresistible. En Ezequiel leemos: “Así ha dicho el Señor Jehová á estos huesos (secos y muertos): He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis…” (37:1-14). Aún éstos "huesos secos" no pudieron resistir la gracia de Dios, lo cual aquí es un cuadro de pecadores muertos que están secos sin la gracia de Dios. Por supuesto, hay muchas otras Escrituras que podríamos referirnos pero sea suficiente para ahora en mostrar que la doctrina de la Gracia Irresistible no es una nueva doctrina.

2) No es una doctrina falsa. Tristemente, hay cristianos profesantes que la consideran ser herejía. No sólo eso, yo he oído aún alguno llamarla doctrinas del diablo; en cuanto a eso, todas las Doctrinas de la Gracia han sido referidas por algunos ser como tales. Lo qué es trágico acerca de ésos que se oponen á esta doctrina y á todas las doctrinas del “evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24), es que para refutarlas, ellos dirán cualquier cosa para hacerlo. De su mayor parte, ellos muestran su ignorancia de ellas; o ellos dicen más o menos de que lo que creemos y enseñamos acerca de ellas. De todos modos, nosotros podemos enseñar con toda certeza que esta doctrina no es falsa porque el Señor Jesús mismo y Sus apóstoles la enseñaban. Qué más claro es esto que cuando el Señor dijo que "ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere” y “si no le fuere dado del Padre” (Juan 6:44, 65). ¡Qué Escritura más clara hay que lo que el Señor Jesús dijo que si no era por la Gracia Irresistible de Dios, no hubiera ningún pecador que viniera á Él para salvación! El apóstol Pablo lo pone de esta manera: Á vosotros es concedido por Cristo,…que creáis en él” (Filipenses 1:29). También, el apóstol Juan escribe de los creyentes: “Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios(Juan 1:13). Por lo tanto, ¡la doctrina de la Gracia Irresistible no es una doctrina falsa!

3) No es una doctrina sectaria. He oído la excusa que muchos en rechazar esta doctrina es en reclamar que es una doctrina que una iglesia o denominación en particular creen; y así que no es Bíblica. Otra vez, en haciendo esto, ellos sólo revelan su falta de la comprensión acercas de todo de lo que es esta doctrina. Por supuesto, simplemente porque una cierta denominación sostiene esta doctrina, no lo hace menos Bíblico que usted rechazándola. Sabemos que no todas las denominaciones creen exactamente las mismas doctrinas. No obstante, todas las denominaciones son responsables de sostener la "una fe" (Efesios 4:5) del "evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24), es decir, a las mismas doctrinas de la Palabra de Dios. Ahora, si uno tomaría el tiempo de estudiar algunas de las Confesiones de Fe de ciertas denominaciones, ellos encontrarían que muchas denominaciones diferentes están de acuerdo con respecto a la doctrina de la Gracia Irresistible. Los bautistas, y sí, inclusive la Convención Bautista del Sur,  los metodistas calvinistas, los presbiterianos, todas las iglesias reformadas que tienen confesiones que sostienen las doctrinas de la Reformación; aún la Iglesia de Inglaterra, es decir, las iglesias anglicanas o episcopalitas, tienen por lo menos la doctrina de la Gracia Irresistible en su Credo o Confesión. Pero la cosa triste acerca de ello es que la razón tantos miembros de estas iglesias son ignorantes de esta doctrina está debido por lo menos a dos razones: Uno, ellos no saben lo que la iglesia ni denominación que ellos pertenecen creen; y dos, sus pastores y maestros han sido negligentes e infieles para establecerlos “en la verdad presente” (2 Pedro 1:12) y en traer al pueblo de Dios “á la unidad de la fe” (Efesios 4:13).

Ahora, hay algunas otras cosas que podría ser dicho, pero ¡creo que los puntos anteriores lo hace claro lo que la doctrina de la Gracia Irresistible no es! Por supuesto, es entendido que aunque la Palabra de Dios sea sencilla que aún un niño puede entender (como algunos han dicho), mas nosotros nunca podemos entender verdaderamente a menos que seamos “enseñados de Dios” y hemos aprendido “del Padre” (Juan 6:45). Es prometido que “cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad” (16:13); y así que por lo tanto, es sólo por Él que podemos creer y recibir cualquier doctrina por la fe. ¡Las características sobresalientes siempre que esto sucede es que toda la gloria es dada a Dios, el Señor Jesucristo es exaltado, la gracia libre y soberana de Dios es magnificada; y por supuesto, esto sólo ocurrirá si el consejo entero de Dios es proclamado! A la mente soberbia y carnal, esta doctrina particular de la Gracia Irresistible de Dios es "increíble", pero a los que han “gustado que el Señor es benigno” (1 Pedro 2:3), “sacaran aguas con gozo de la fuentes de la salvación” (Isaías 12:3); porque de la plenitud de Cristo ellos recibirán “gracia sobre gracia” (Juan 1:16). ¡Aleluya! Amén.

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A continuar de considerar la doctrina de la Gracia Irresistible, lo hacemos en segundo lugar, por lo que no SIGNIFICA. 1) No significa que la responsabilidad del hombre es hecha nula. En otras palabras, es verdad que sobre quienes “el evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24) viene con poder y así que no pueden resistirlo, sino que responderán voluntariamente a la invitación de “creer en el Señor Jesucristo, y ser salvo” (Hechos 17:31); no obstante, ésos sobre quienes la gracia de Dios es ineficaz son todavía responsables por rechazar la invitación de “arrepentirse, y creed al evangelio” (Marcos 1:15). Además, su rechazo del Señor Jesús aumenta la responsabilidad en que ellos no pueden negar que oyeron “el evangelio de Cristo” (Romanos 15:29), pero su decisión era que “no querían que éste reine sobre (ellos)” (Lucas 19:14). Esto es importante entender porque ésos que rechazan esta doctrina tratan ridiculizarla reclamando que si solamente ésos, es decir los elegidos por quienes Cristo murió para redimir, son los únicos que no resistirán la gracia de Dios (porque ellos se arrepentirán y creerán y serán salvos), entonces ¿cómo pueden ésos que no lo harán ser tenidos responsables ya que la gracia de Dios no fue eficaz para ellos?

Permítame ilustrar: Dos hombres fueron clavados a cruces sentenciados a la muerte. Ambos eran del mismo carácter y eran responsables de sus crímenes. Pero algo sucedió a uno de ellos y él reconoció su necesidad. No sólo eso, pero ¡entre los dos estaba el ÚNICO que podría suministrar esa necesidad! Mas sólo uno creo “y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino” (Lucas 23:42). ¿Qué fue la respuesta dada a él? “Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso” (v.43). Ahora, el que se quedo obstinado e incrédulo, ¿fue él menos responsable porque el Señor Jesús no le dio la misma promesa? Definitivamente no, él fue todavía responsable por rechazar al Señor Jesucristo, y á Él crucificado. ¿Qué hizo la diferencia? ¡La Gracia Libre y Soberana e Irresistible de Dios! Hasta al punto de su conversión, es decir el “arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21), es dicho por Mateo que “lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con él” (27:44), o ellos lo reprendieron y lo reprocharon en la misma manera como los sacerdotes principales, los escribientes y los ancianos. No había diferencia entre los dos hasta que la gracia de Dios obro eficazmente sólo en uno de ellos; y el otro fue dejado en su propia incredulidad para dar cuenta ante Dios “en el día que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres, conforme á mi evangelio, por Jesucristo” (Romanos 2:16). 

2) No significa que Dios trata al hombre como un títere o robot. Otra razón muchos rechazan la doctrina de la Gracia Irresistible es porque ellos reclaman que si esta doctrina es verdad, entonces Dios "fuerza" al hombre de 'arrepentirse y creer'. En otras palabras, Dios estira las cuerdas como en un títere, o el hombre es "programado" para responder como un robot; así por lo tanto, ¡el hombre tiene que hacer lo que él no quiere hacer! Eso, por supuesto, es totalmente falso porque Dios no mira al hombre con una habilidad de su propio a 'arrepentirse y creer' para su salvación. Así que en ningún lugar de las Escrituras encontramos que Dios trata con el hombre como tal. Al contrario, a través de toda la Biblia, Dios trata al hombre como criaturas responsables, y no como títeres ni robots. Por el otro lado, Dios mira a los hombres como totalmente depravados y con una incapacidad total para hacer algo para su bienestar eterno en la salvación de sus almas. Nuestro estudio previo de la doctrina de la Depravación Total del Hombre lo hace claro. De hecho, el pecado es lo que causa que el hombre sea tratado como un títere y un robot por la carne, el mundo y Satanás. ¿Quién estira las cuerdas en un pecador, y que ha programado al pecador para pecar? ¡Es la naturaleza pecadora dentro de nosotros que es manipulado por la carne, el mundo y Satanás! Pero cuando llega al punto, ¡somos nosotros que 'hacemos la decisión' a pecar porque amamos el pecar! ¡PUNTO! 

Ahora, la verdad maravillosa de la Gracia Irresistible es que da esperanza a los "títeres" y "robots" del pecado. Recuerde que títeres y robots son "sin vida", que es espiritualmente verdad del hombre que “están muertos en…delitos y pecados” (Efesios 2:1), y por lo tanto, no pueden venir a Jesucristo para la salvación (Juan 6:44, 65) de su propio así como un títere y un robot no puede hacer nada de su propio. Pero siempre que la gracia de Dios viene sobre un pecador espiritualmente muerto, causa que el pecador sea “nacido del Espíritu” (Juan 3:6) para que ahora ese pecador pueda 'arrepentirse y creer'. Esto es lo que el apóstol Pablo dice a los cristianos de Efeso les ha sucedido a ellos: “Aun estando nosotros muertos en pecados, (Dios) nos dió vida juntamente con Cristo” (Efesios 2:5); y ahora son capacitados a creer “el evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24) y venir a Cristo para ser salvados. Lázaro es un cuadro maravilloso de esto: Él estaba muerto y no podía hacer nada de su propio para darse la vida y salir de la tumba. Pero cuando el Señor Jesús “clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera” (Juan 11:43), ¿que causó que Lázaro fuera hecho vivo otra vez y salir de la tumba? Nada sino “la operación de la potencia de su fortaleza, la cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos” (Efesios 1:19, 20). Esto es lo que sucede a pecadores muertos que son hechos vivos por el poder supereminente de la Gracia Irresistible de Dios; porque es la hora “cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán” (Juan 5:25). La Gracia Irresistible de Dios es la garantía que TODOS los escogidos “también consigan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna…de que Dios los haya escogido desde el principio para salvación" (2 Timoteo 2:10; 2 Tesalonicenses 2:13); y ¡no fallará! ¡Aleluya!

3. No significa que el albedrío del hombre es hecho de ningún efecto. Hay ésos que ponen el tal llamado "libre albedrío" del hombre antes de la "gracia libre" de Dios en la salvación de los pecadores. Eso es, por supuesto, en 'poner el carrito antes del caballo'; porque no es el libre albedrío del hombre que salva al pecador, pero la gracia libre, o el favor inmerecido, de Dios que hace el salvar. Por eso leemos en Efesios 2: “Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” (v.8). Pero eso no significa que el albedrío del hombre es puesto aparte mientras el pecador se arrepiente y cree; al contrario, cada facultad del pecador ahora hecho vivo es liberada del poder del pecado, especialmente el albedrío, para que ahora puedan responder, y responderán, positivamente hacia al Señor Jesucristo y lo aceptaran como Salvador. Antes que la Gracia Irresistible de Dios venga sobre un pecador muerto y perdido, puede ser dicho de ellos que “no quieren venir á (Cristo), para que tengan vida” (Juan 5:40); y usted puede estar seguro que absolutamente ningún pecador lo hará a menos que su albedrío es liberado de la muerte, del poder y de la oscuridad del pecado y de Satanás (Juan 5:24; Hechos 26:18). Por el otro lado, cuando la Gracia Irresistible de Dios penetra el todo del hombre y trae la Vida y la Luz, puede estar seguro de una cosa: Ellos VENDRÁN a Jesucristo; porque lo es prometido por el Salmista: “Tu pueblo serálo de buena voluntad en el día de tu poder” (110:3).

Pero note que dice, “Tu pueblo”. Ahora, ¿quienes son estas personas, sino ésos que pertenecen al Señor Jesucristo, de quienes es dicho que ellos fueron dados a Él por el Padre (Juan 17:2, 6, 9, 11, 12, 24); y la promesa es según 6:37 – “Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí”? En otras palabras, amados, cada uno que le fue dado en la elección “antes de la fundación del mundo” (Efesios 1:4) definitivamente vendrán a Él para salvación; ninguno de ellos estará faltando porque la Gracia Irresistible de Dios hará su obra y traerá a todos ellos voluntariamente, no como un títere ni un robot, pero como ésos que “no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios” (Juan 1:13); y ¡esta misma gracia garantizará esto! Así que puede ver entonces, que no es el albedrío esclavizado del hombre antes de la voluntad soberana de Dios, sino la gracia libre de Dios antes del libre albedrío de hombre.

Ahora en cerrar este segmento, quizás habrá alguien que podrá estar preocupado por su salvación, y estar angustiado al mismo tiempo que quizás no sea uno de ésos que fueron dados al Señor Jesús. "Ah, ¿qué si yo no soy uno de ellos"? tal uno podrá preguntar. Bueno, permíteme darle una palabra de esperanza; y es una esperanza verdadera si usted desea verdaderamente la salvación del Señor. En la misma Escritura donde es dicho que “todo lo que el Padre me da, vendrá á mí”, el mismo Señor dice: “Y al que á mí viene, no le hecho fuera” (Juan 6:37). En ningún lugar de la Palabra de Dios se nos dice que debemos de averiguar primero si somos elegidos o hemos sido dados al Señor Jesús antes de arrepentirnos de nuestros pecados y creer en el Señor Jesucristo para ser salvado… ¡NO! Somos dichos que somos pecadores y necesitamos la salvación; y que el Señor Jesús es EL UNICO SALVADOR para los pecadores en que Él murió por el pecado y resucitó de la muerta para que ellos puedan ser justificados por la fe en Él. Por lo tanto, usted es prometido que si va al Señor Jesús para ser salvo, Él no le echará fuera, es decir, lo rechazará; y si usted lo hace, verá que el Padre lo ha dado a Su Hijo. Amén.

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Ahora en segundo lugar, a este punto consideramos lo qué la Gracia Irresistible es y por qué es necesitada; y en hacer esto lo explicaremos en conjunción con Juan 6:44, 65. Nos referimos a estas dos Escrituras al principio; y allí leemos las palabras del Señor Jesucristo: “Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere”; y: “Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre”. Pero antes de esto Él había dicho en el versículo 37: “Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera”. Usted ha de notar, amado, que estas Escrituras son muy claras en su significado. Para tratar de negar lo que ellos enseñan uno tendría que torcerlas literalmente para demostrar algo más. Pero vamos, por la gracia de Dios, agarrarnos del “Espíritu de la verdad”, quien fue prometido de guiarnos “á toda verdad” (16:13); y que Él se complazca en bendecirnos con la dulzura de esta doctrina preciosa de Su Gracia Irresistible para Su gloria. Amén.

Antes de examinar los versículos 44 y 65, permíteme comentar acercas del versículo 37 donde el Señor Jesús declara: “Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera”. Literalmente: "Todo, es decir cualquiera, cada, el número entero de los que el Padre me da a mí llegarán, es decir serán presentes, a mi lado; y el que viene a mi lado nada en absoluto será expulsado afuera, o al aire libre". (Mi traducción). Estudie con mucha oración Juan 17 para ver quiénes son dados al Señor Jesús por el Padre. Pero para ahora “todo” aquí no significa a cualquiera y cada persona individual jamás nacido en este mundo; ¡de otro modo usted tendría que creer que cada pecador sería salvo al fin! “Todo” se refiere a todos los elegidos quiénes han sido escogidos en Cristo antes de la fundación del mundo para la salvación (Efesios 1:4; 2 Tesalonicenses 2:13). ¡Estos son los que han sido dados al Señor Jesús por el Padre para ser salvados por Él con la seguridad de que ellos vendrán a Él, es decir con el tiempo ellos "llegarán" o "estarán presentes a Su lado" porque la Gracia Irresistible los traerá! También, ¡la promesa es que el que viene a Él tiene la certeza que de ninguna manera será rechazada, es decir ser expulsado por Él! Otra vez, es la Gracia Irresistible que los mantendrá allí en el lado del Señor Jesús para siempre; porque ellos han sido hechos “aceptos en el amado” (Efesios 1:6). Amén. 

Con esto, vamos a mirar a los versículos 44 y 65 del capítulo 6 de Juan: “Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere”; y: “Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre”. Ahora la primera cosa que querríamos sacar es lo qué es la Gracia Irresistible. 1) Es un poder que puede “traer” a un pecador al Señor Jesús a pesar de su incapacidad de hacerlo de sí mismo. De hecho, para entender realmente esto, considere que la palabra “trajere” significa literalmente "arrastrar" (Diccionario griego de Strong). Esta misma palabra es utilizada en Juan 18:10 donde Pedro saca una espada, y 21:6 con respecto a una red llena de pez; también en Hechos 21:30 donde Pablo fue hecho salir del templo. En todos casos el "arrastrar" es el significado. Por lo tanto, el significado de nuestro texto es que los pecadores tienen que ser “arrastrados”, en un sentido, al Señor Jesús para ser salvados. Recuerde, la red, la espada e incluso Pablo no tenían ninguna intención de moverse de un punto a otro, así que tuvieron que ser “atraídos”, o "arrastrados" para hacer lo que fue pensado que ellos hicieran. De la misma manera, ¡los pecadores espiritualmente muertos no tienen habilidad cualesquiera para venir al Señor Jesús para la salvación de sí mismos simplemente porque ellos no tienen ningún poder! En ese caso, Dios tiene que "arrastrarlos" de un punto de muerte en la que ellos están debido al pecado a un punto de vida que es en Cristo Jesús. Esto puede ser referido como “nacer otra vez” (Juan 3:3, 8), como pasando “de muerte á vida” (5:24), o el abrir de “sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas á la luz, y de la potestad de Satanás á Dios” (Hechos 26:18). De cualquier manera, ¡el pecador muerto no puede "arrastrarse" a sí mismo al Señor Jesucristo!

Pero 2), es el don de Dios, es decir, es la gracia de Dios que es otorgado y es concedido sobre el pecador para que ellos puedan venir a Jesús para la salvación. En conjunción con el poder que “trae” al pecador, es “dado” también a él todo que es necesario para venir a Jesús según “al evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24) con “arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (v.21). Por lo tanto, la Gracia Irresistible es el dar de todo que “el Dios de toda gracia” (1 Pedro 5:10) proporcionará al pecador “atraído” para que ellos "puedan venir a Cristo"; y esta Gracia es tan Irresistible, que no sólo causará que el pecador venga, pero hacerlo también de tal manera que el pecador vendrá voluntariamente; porque como notamos previamente de los Salmos: “Tu pueblo serálo de buena voluntad en el día de tu poder” (110:3) para que ellos digan: “He aquí nosotros venimos á tí; porque tú eres Jehová nuestro Dios” (Jeremías 3:22). Así que podemos ver, entonces, que si pudiéramos resistir la gracia de Dios, ninguno de nosotros sería salvado jamás porque nuestra propensión natural es de no venir a Cristo si dependiera en nosotros de hacerlo. Pero ya que todos los que el Padre ha dado a Su Hijo vendrán, podemos estar seguros que si venimos a Jesús, será porque somos traídos a Él y se nos es dado a venir a Él. ¡Aleluya!!!

Ahora, vamos a considerar por qué la Gracia Irresistible es necesitada. 1) Es necesitada porque “ninguno puede venir á (Jesús)” (Juan 6:44, 65) si es dejado a ellos. En otras palabras, 'absolutamente ninguna persona puede, es saber, tiene el poder, para venir a (o, para hacer un movimiento hacia) (Jesús)' (Mi traducción). Esto es verdad de cada persona en el mundo, incluyendo los elegidos. En nuestro estado natural con que nacemos, estamos muertos espiritualmente y estamos bajo el poder del pecado y del poder de Satanás, de modo que estamos esclavizados totalmente por ellos. Además de eso, somos del mundo y su amigo de que amamos al mundo y las cosas del mundo. Por lo tanto, nosotros no tenemos absolutamente ningún poder de nuestro propio para que puédanos venir a Jesús. No sólo eso, porque estamos satisfechos en nuestro estado natural, no queremos ser librados y somos opuestos a cualquiera o a cada cosa que interviene con nuestro pecado. La única esperanza que hay, entonces, es para que la Gracia Irresistible de Dios derriba las fortalezas del pecado, de Satanás, y del mundo en nuestros corazones y vidas para que puédanos venir a Él, quien solo nos puede salvar con “una salvación tan grande” (Hebreos 2:3). Amén.  <>Pero luego 2), es necesitado porque en, y de nosotros mismos, no hay absolutamente nada en nosotros, no sólo para vencer nuestra Incapacidad Total, pero para vencer también nuestra Depravación Total. Permítame ilustrar: Un hombre paralizado puede estar cerrado en una casa en llamas, y las llamas y el humo están a punto de consumirlo. Mas estando consciente de su peligro, ¡él no quiere morir así que da gritos para auxilio! Todavía a pesar de su consentimiento para ser salvado, él no puede hacer nada de sí mismo para salir porque él esta paralizado. Pero esto no es el caso del pecador espiritualmente muerto; porque no sólo él 'esta paralizado totalmente' pero también 'totalmente inconsciente' de su peligro. Si dejado a él mismo, él continuará despreocupado de su salvación en su 'casa que se quema' a menos que alguien intervenga en su beneficio. Por eso es por que la Gracia Irresistible es necesitada, porque no sólo “traerá” al pecador del peligro en que él está, pero ¡“dará” también al pecador lo que él necesita para que él desee venir a Cristo! En Efesios 2 somos dados un cuadro muy gráfico de lo que un pecador es aparte de la gracia de Dios: “Y de ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia: Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás” (vv.1-3). Verdaderamente, ¡sólo la Gracia Irresistible de Dios dada a nosotros puede y vence tal naturaleza Totalmente Depravada en nosotros para que queramos ser salvados! ¡Aleluya!!! 

Ahora, amados, en terminar el estudio de esta doctrina particular, permíteme resumir las cosas que queríamos acentuar. 1) Esta doctrina es una parte esencial “del evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24). En otras palabras, omítelo y no sólo es Dios robado de Su gloria, pero los pecadores son dados una falsa esperanza de la salvación. 2) Esta doctrina revela la desesperanza total del poder del tal-llamado “libre albedrío” del hombre. 3) Esta doctrina causa que el pecador despertado aparte la mirada a sí mismo y la ponga en Aquél quien sólo es “grande para salvar” (Isaías 63:1) “por las riqueza de su gracia” (Efesios1:7). 4) Esta doctrina prueba la verdad de las doctrinas de la Incapacidad Total y la Depravación Total del Hombre. 5) Esta doctrina revela la imposibilidad total del hombre de agregar cualquier cosa de su parte a la gracia de Dios en la salvación. 6) Esta doctrina muestra que la salvación es totalmente y absolutamente TODO DE GRACIA desde el principio hasta al fin, de lo primero a lo último. 7) Esta doctrina no sólo magnifica la Gracia Libre y Soberana de Dios, pero también le da TODA LA GLORIA en la salvación de cualquier pecador.

Finalmente, permíteme que diga esto: La verdad de la doctrina de la Gracia Irresistible no es una doctrina que ha de desanimarlo de venir al Señor Jesucristo para la salvación porque usted no puede hacer nada de su propio, ni que depende en nada que usted haga o quizás trate de hacer. Al contrario, hay todo en esta verdad preciosa para animarle creer en el Señor Jesucristo y ser salvo. De hecho, si aún ahora usted esta siendo traído a Él y verdaderamente desea conocerle como su Salvador, vaya a Él con la plena certidumbre que Él lo recibirá como prometió; y la razón que esto le esta aconteciendo es porque Dios esta obrando en usted “así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13). Ah, mi querido amigo, que sea probado que no ha recibido “en vano la gracia de Dios” (2 Corintios 6:10), o que “ha creído en vano” (1 Corintios 15:2); y la Gracia Irresistible lo asegura de eso por amor de Jesucristo. Amén.