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Jonás 2:9 "Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios:
Pagaré lo que prometí. La
salvación es de Jehová."
S´en estos días de convenios y concesiones seamos fieles
a nuestro llamamiento de declarar el
evangelio, debemos hacer come el profeta Jonás, "Pagar lo que
prometimos. La salvación es
de Jehová."
1. LA SALVACIÓN ES DE JEHOVÁ EN SU ORIGEN.
Las Escrituras dicen que "Noé halló gracia en los ojos
de Jehová." Proclamamos el Dios de la
misericordia Soberana. Dios no debe nada a nadie. Sí se muestre
la misericordia o la gracia, será
mostrada según la soberanía de Dios. Según Su
placer, Su voluntad.
2. LA SALVACIÓN ES DE JEHOVÁ EN SU PROVISIÓN.
Él es "El Señor nuestra justicia." Dios declara que no
puede perdonar el culpable: "El alma
que pecare, esa morirá." Basada en el gran principio de la santidad
de Dios y Su gracia sin
medida, Jesucristo, "Él que no conoció pecado, por nosotros
fue hecho pecado, para que
nosotros fuésemos hechos la justicia de Dios en Él."
Solamente sobre Calvario puede "la
misericordia y la verdad juntarse." La verdad dice muerte al culpable,
la misericordia ofrece
perdón en Cristo. "La justicia y la paz se besaron." La justicia
dice castigo al culpable. La paz
en Cristo ofrece amistad.
3. LA SALVACIÓN ES DE JEHOVÁ EN SU ACTUACIÓN.
El apostol Pablo dijo a la Iglesia en Filipos 1:6, "Estando persuadido
de esto, que él que
comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta
el día de Jesucristo."
Pablo, verdaderament, reconoció el mundo en Romanos 3:18, cuando
dijo, "No hay temor de
Dios delante de sus ojos." Han declarado un falso, debil, fragil, engañado
dios quien tiene sus
manos atados.
Yo quiero ser otro predicador en la larga lista de aquellos quienes
han sido fieles en clamar contra
estas necedades y tonterías.
Dios es totalmente y completamente independiente de todos y todo. Él
es el Dios en Quien
confiamos, a Quien miramos, sin Quien no podemos existir, y de Quien
recibimos todas las cosas.
"Todas las cosas son de Dios Quien nos ha reconciliado a Sí
mismo por medio de
Jesucristo." La verdaderamente "Salvación es de Jehová."
El pecador no regenerado es tan depravado que sin el corazón
y la mente cambiados, no vendrá a
Cristo. Y el cambio que es absolutamente esencial es uno que solo Dios
puede producir. Por eso,
es por un atraimiento divino que uno viene a Cristo. "Ninguno puede
venir a Mi, si el Padre
que Me envió no le trajere."
Pero, ¿Qué es ese atraimiento? Es el poder del Espíritu
Santo venciendo la justicia misma del
pecador y convenciendole de su estado perdido. Es el Espíritu
Santo despertándole a un sentido
de nesecidad. Es el poder del Espíritu Santo venciendo el orgullo
del hombre natural.
Para que esté listo venir a Cristo come méndigo, con
las manos vacías. Es el Espíritu Santo
creando en el pecador un hambre para "el Pan de la vida." Cuando Cristo
se comprometió ser
el Fiador de los elejidos de Dios, tomó sobre sí mismo
la responsabilidad de redimir, preservar,
llamar y traer todos seguros a la Gloria.
¡Y ESTO LO HARÁ!
Juan 6:39 "Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me diere,
no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero."